Despliegue de los Mossos en en lugar donde tuvo lugar el tiroteo mortal
Caso Diamante
El hombre asesinado a tiros durante la visita del Papa a Barcelona era un serbio buscado en Europa
Sobre él pesaba una orden de detención y entrega (OEDE) emitida por las autoridades de Bélgica
Los Mossos d’Esquadra siguen investigando el asesinato de un hombre en plena calle Balmes de Barcelona el pasado miércoles, a menos de un kilómetro del lugar donde empezó el recorrido en Papamóvil de León XIV camino a la Sagrada Familia. Una muerte en plena calle y a primera hora de la jornada laboral que tuvo lugar, además, en medio de un intenso despliegue policial con motivo de la visita papal.
Según ha adelantado la periodista especializada en sucesos Anna Punsí, la víctima –que fue asesinada de un disparo en la nuca frente a una comisaría de la Policía Nacional– es un ciudadano serbio sobre quien pesaba una orden de detención y entrega (OEDE) emitida por las autoridades de Bélgica.
La investigación ha sido bautizada como «Caso Diamante», y ha sido asumida por la División de Investigación Criminal de los Mossos. Sus esfuerzos se centran ahora en identificar al autor de los disparos, que huyó tras cometer el crimen, abandonando bajo el asiento de una parada de autobuses cercana tanto la pistola como un teléfono móvil y un casco de bicicleta que le sirvió para ocultar el arma.
Una de las principales hipótesis que manejan los investigadores es que el asesinato sea un ajuste de cuentas entre bandas criminales balcánicas. Barcelona se ha convertido en los últimos meses en el escenario de una guerra abierta entre dos organizaciones criminales del Este que ha dejado ya varios cadáveres a plena luz del día y en zonas muy concurridas, como en este caso.
Endurecer las penas
En lo que va de 2026, Cataluña ha registrado ya seis muertes por armas de fuego, mientras que en todo 2025 se contabilizaron ocho en total. Los Mossos están preocupados por este repunte de la violencia, y temen que en una ocasión futura la víctima no sea un criminal sino un inocente afectado por el fuego cruzado.
Así lo advertía el intendente Toni Rodríguez, alertando del riesgo de «consecuencias exocriminales»; es decir, que personas completamente ajenas a esas disputas puedan acabar convirtiéndose en víctimas colaterales. El Departamento de Interior de la Generalitat ha anunciado su intención de impulsar un endurecimiento de las penas por tenencia ilegal de armas y por el cultivo y tráfico de marihuana.