La alcaldesa de Sant Adrià de Besòs, Filo Cañete y el presidente de la Generalitat de Catalunya, Salvador Illa, en la Mina
El Ayuntamiento de Sant Adrià (Barcelona) suspende el pleno municipal por no ser capaz de «garantizar» la seguridad
El Ayuntamiento trasladará la sesión del lunes 29 de junio al formato telemático, una decisión que el PP ha tildado de «fracaso de gestión» y de prueba de la gravedad del problema institucional
El Ayuntamiento de Sant Adrià de Besòs, en Barcelona, ha suspendido la celebración presencial del pleno municipal previsto para el próximo lunes 29 de junio a las 18:00 horas y lo celebrará por vía telemática al no poder garantizar la seguridad en el consistorio.
La medida, adoptada por el gobierno local, ha provocado una dura reacción del Partido Popular, que considera que el episodio evidencia un «absoluto fracaso de gestión» y una «enorme gravedad institucional». Para la portavoz popular en el municipio, Irene Pardo, la decisión refleja además una situación de «dejación, improvisación y falta de liderazgo político».
Pardo ha cargado contra el equipo de gobierno de Filo Cañete, al que acusa de haber permitido que el conflicto se enquiste durante años sin adoptar medidas eficaces. A su juicio, el hecho de no poder celebrar un pleno de forma presencial en el Ayuntamiento supone un síntoma claro del deterioro de la situación en el municipio.
La dirigente del PP ha vinculado el problema al proceso de realojo relacionado con el edificio Venus y los bloques de viviendas destinados a las familias afectadas. En su opinión, el conflicto se ha ido prolongando demasiado tiempo y ha terminado por afectar al normal funcionamiento institucional.
Desde el grupo popular sostienen que el traslado del pleno al formato online no resuelve el fondo de la cuestión, sino que confirma la incapacidad del consistorio para garantizar unas condiciones mínimas de seguridad. Pardo ha llegado a advertir de que, si el gobierno municipal no puede asegurar una sesión plenaria en el Ayuntamiento, difícilmente podrá hacerlo con la seguridad de los vecinos.
La portavoz ha subrayado que se trata de una situación inédita en la vida municipal de Sant Adrià y ha responsabilizado al gobierno local de haber llegado tarde a un problema que, según denuncia, llevaba tiempo encendido. El episodio vuelve a poner el foco en la tensión que arrastra el municipio en torno a la seguridad y a la gestión política de este conflicto.