Vista desde un ángulo bajo de la Sagrada Familia
Los vecinos de la Sagrada Familia calculan que construir la escalinata afectaría a unos 200 pisos
Los vecinos alertan del impacto de la proyectada escalinata mientras crece la inquietud por posibles expropiaciones
La construcción de la escalinata monumental prevista en la fachada de la Sagrada Familia podría afectar a alrededor de 200 viviendas, según estimaciones vecinales y una posterior investigación de El País. El proyecto, largamente debatido, reabre el conflicto entre el desarrollo urbanístico vinculado al templo y los derechos de los residentes del entorno, en pleno corazón de Barcelona.
La iniciativa contempla la apertura de un gran acceso frente a la fachada de la Gloria, lo que implicaría la intervención directa sobre varias manzanas del distrito del Eixample. De acuerdo con las cifras manejadas por asociaciones vecinales, cerca de dos centenares de pisos podrían verse afectados, lo que alimenta la preocupación por posibles desalojos o expropiaciones.
El conflicto no es nuevo. Desde hace años, vecinos y entidades sociales han expresado sus dudas sobre un proyecto que, si bien busca culminar la visión original de Antoni Gaudí, plantea importantes interrogantes sobre su encaje en una trama urbana ya consolidada y tensionada . La falta de concreción sobre cómo se ejecutaría la actuación y en qué condiciones se compensaría a los afectados contribuye a alimentar la incertidumbre entre los vecinos que supuestamente se verían afectados.
Ante esta situación, los residentes reclaman mayor transparencia a las administraciones implicadas, así como garantías jurídicas y económicas ante cualquier intervención que afecte a sus viviendas. Por su parte, el proyecto de la escalinata forma parte de la fase final de las obras del templo expiatorio.