Cordón policial de la Guardia Urbana de Barcelona, en una imagen de archivo
Narcotráfico
Barcelona aumenta la presión policial contra el menudeo de droga en la calle: «Es muy preocupante»
El primer semestre del año se ha saldado con 90 detenciones y 74 puntos de compraventa de droga desactivados
La Guardia Urbana de Barcelona (GUB) ha puesto en marcha el Plan Druida, una estrategia para aumentar la presión policial contra el consumo y la venta de drogas al por menor en la ciudad. «Es una batalla que no es fácil, costará mucho», ha reconocido en la presentación del plan el teniente de alcaldía de Seguridad, Albert Batlle, este martes.
El Plan Druida contempla más presencia policial en la calle, un refuerzo de los medios tecnológicos para generar más inteligencia operativa y una mayor coordinación con los Mossos d’Esquadra y el resto de servicios municipales. «No habrá resultados inmediatos, pero no normalizamos ni normalizaremos estas situaciones», ha advertido Batlle, quien ha reconocido que muchas veces la sensación es de «impotencia», pero que esta debe ser «un estímulo».
Pedro Velázquez y Albert Batlle, en la presentación del Plan Druida
El plan, en marcha desde mediados de junio, supone un intento de «mirar a la cara» al fenómeno del menudeo, según ha señalado el intendente mayor de la GUB, Pedro Velázquez, quien también ha advertido que «nunca había sido tan peligroso» consumir drogas, y que, aunque el cannabis sigue siendo la más consumida, la policía detecta una multiplicidad creciente de sustancias.
La estrategia pasa por aprovechar la proximidad a los vecinos de la GUB para incidir sobre el microtráfico de droga, incidiendo sobre los puntos de consumo y espacios de venta, como narcopisos o clubes cannábicos. Batlle ha confirmado que el Ayuntamiento tiene abiertos expedientes a la «inmensa mayoría» de estos establecimientos, aunque no han precisado las cifras.
Más agentes y tecnología
El refuerzo de la presencia policial se verá alentado por la incorporación de 50 nuevos agentes de la GUB en septiembre, y el objetivo es que el refuerzo se sienta en toda la ciudad, y no solo en el distrito de Ciutat Vella, ya que el menudeo de droga se ha «esponjado» por toda la urbe, según han señalado en la presentación.
Además, el Plan Druida prevé un nuevo sistema tecnológico que compila un elevado volumen de datos procedentes de varios indicadores, como las llamadas al teléfono de emergencias 112, las detenciones o las incautaciones de droga, para identificar de forma preventiva cuáles son los puntos calientes de la compraventa y consumo de sustancias, y así poder actuar con la mayor celeridad, e incluso de forma preventiva.
Según Batlle, otro de los objetivos del plan es «luchar contra la banalización del consumo», y crear «conciencia ciudadana» sobre los peligros que este entraña. Todo ello para combatir el menudeo, una capa del tráfico de drogas que «tal vez no llena titulares», ha reconocido Velázquez, pero que aporta mucha información a los Mossos y que «incide sobre problemáticas que molestan muchísimo a los vecinos».
En el primer semestre de 2026 se han realizado 90 detenciones, se han desactivado 74 puntos de venta de droga y se han recuperado 22 narcopisos, según las cifras ofrecidas por el Ayuntamiento. Además, en los diversos operativos de la GUB se han intervenido 80 kilos de marihuana, 2.815 plantas, 272 kilos de hachís, 18,2 kilos de ketamina, 7,4 kilos de cocaína, 4,3 kilos de MDMA y 3,3 kilos de metanfetamina.
Durante 2025, la GUB y los Mossos resolvieron 110 investigaciones sobre tráfico y venta de drogas en Barcelona con entradas y pesquisas judiciales, en las que desactivaron 165 puntos de venta, detuvieron 210 personas y recuperaron 57 narcopisos.