La fiesta mayor de Gracia, en una imagen de archivo
Barcelona
El origen religioso de las fiestas de Gracia, la celebración de barrio más popular de Barcelona
Como tantas celebraciones en nuestro país, las fiestas de Gracia tienen su origen en la tradición cristiana
La fiesta mayor del barrio de Gracia de Barcelona es una de las grandes citas del agosto para los vecinos que no marchan de la ciudad durante este mes. La celebración arrancó este viernes y se extenderá hasta el 21 de agosto, con un intenso programa de conciertos y actividades, y con la habitual competición entre calles por ver cuál está mejor decorada.
Aunque hoy en día predominan los aspectos culturales, comunitarios y festivos de la fiesta, no conviene olvidar que el origen de la misma está la fe católica, algo que sigue presente en algunos actos tradicionales, como en el caso de la Misa de Fiesta Mayor. La celebración eucarística tendrá lugar este sábado 15 de agosto a las 10,30h, en la parroquia de Santa María de Gracia, y contará con la participación de los gigantes y del Águila.
Echando la vista atrás, la primera referencia escrita a la celebración de la fiesta el 15 de agosto –con motivo de la fiesta de la Asunción de la Virgen María– la encontramos en 1817, en el Diario de Barcelona. Antes, de hecho, la fiesta se celebraba el 25 de marzo, diada de la patrona de la villa de Gracia.
1817 fue el primer año que los franciscanos, que habían construido el monasterio de Santa María de Gracia y Jesús tras la Guerra de la Independencia, celebraron la Asunción de forma festiva, combinando un oficio solemne en el templo con bailes en la plaza y juegos para los niños. Poco a poco, esta fiesta veraniega fue desplazando en importancia a la de marzo, ya que esta se celebraba cuando aún hacía frío y casi siempre en plena Cuaresma.
La calle Bonavista de Gracia, engalanada
«Por este motivo, y porque la del 15 de agosto también es una fiesta en honor a la Madre de Dios, patrona de la villa, al cabo de pocas décadas la fiesta de agosto pasó a ser declarada por el conjunto de los vecinos de Gracia como su fiesta mayor», explican en la web oficial del evento.
Con el paso de los años, la fiesta fue creciendo: más días, más espacios y más personas. Los vecinos empezaron a decorar sus balcones aprovechando la proximidad de las montañas de Collserola, y en 1850 el Diario de Barcelona se hacía eco, incitando a «adornar la fachada de sus casas». En 1862 aparece la primera referencia a una calle entera decorada, y de ahí hasta la fiesta de hoy en día.