Lluc Salellas (dcha) junto a Salvador Illa, en una imagen de archivo
Cataluña
El alcalde de Gerona pide endurecer la persecución a los negocios que usan el español: «Evidentemente»
Lluc Salellas defiende el polémico «Buzón por el Catalán» y dice que «las leyes se han de cumplir»
No es ninguna novedad que el independentismo catalán se ampara en la legalidad sólo cuando le interesa: no lo hicieron durante la celebración del referéndum ilegal de 2017, cuando el Tribunal Constitucional suspendió la convocatoria, pero sí lo hacen ahora para defender las sanciones a los comercios que no rotulan o atienden en catalán.
El último ejemplo en este sentido lo ha aportado este lunes el alcalde de Gerona, Lluc Salellas, militante de la formación de ultraizquierda separatista CUP. En una entrevista para El Món, Salellas defiende la creación del polémico «Buzón por el Catalán» –que buscaba incitar a los ciudadanos a delatar a los negocios que utilicen el castellano– y asegura que su gobierno «ha mejorado mucho la proactividad hacia los comercios para que todo el mundo sepa que se ha de cumplir la normativa lingüística».
Preguntado por si se han impuesto multas a los comercios discrepantes, Salellas señala que las denuncias se han ido derivando a la Oficina de Consumo de la Generalitat, que es el organismo encargado de las sanciones. El entrevistador insiste: «¿Cree que se habría de ser más duro?», a lo que Salellas responde que «sí, evidentemente».
«Que se cumpla la ley»
Sin embargo, lo hace con un matiz: «Lo que estoy pidiendo es que se cumpla la ley». «Es decir, no es ser duro o no ser duro, es simplemente el cumplimiento de una ley». Así, critica a quienes le acusan de haber implementado una «Stasi» lingüística –así se lo afeaba un artículo publicado en Crónica Global por el periodista Alejandro Tercero– e insiste: «Las leyes se han de cumplir».
«Quien no quiera cumplirla y la quiera desobedecer, porque cree que lo ha de hacer, no pasa nada, porque incumplir la ley comportará una sanción», amenaza, para zanjar el tema. Según los datos publicados por el consistorio hace un mes, en Gerona un 76% de los establecimientos ya tiene la rotulación indicativa en catalán, un 72% tiene en catalán también la rotulación informativa, y un 63% usa el catalán como primera lengua al saludar a los clientes.
Para el Ayuntamiento, son datos insuficientes, ya que aseguran que todos estos ámbitos se han reducido desde 2015. De ahí que hace unas semanas el gobierno de Salellas anunciase un plan para «fortalecer» el catalán e impulsar el uso social; un plan que incluye el citado buzón de delaciones y que –esta vez sí– se ampara en una defensa cerrada de la legalidad vigente.