Varios premiados posan con su trofeo durante la entrega del premio Valores de Jóvenes Deportistas de la Fundación Princesa de Girona
Cataluña
La Fundación Princesa de Girona vuelve a dar premios en la ciudad y el independentismo estalla: «¡Vergüenza!»
La gala de un nuevo galardón juvenil reabre el debate sobre la presencia de la institución en la ciudad, que dejó de acoger la entrega de premios tras el referéndum ilegal de 2017
La Generalitat ha cedido el espacio en el que se ha celebrado la ceremonia
La presencia de la Fundación Princesa de Gerona (FPdGi) en la capital gerundense ha vuelto a encender los ánimos del independentismo. Este miércoles, el Auditorio Josep Irla acogía la primera edición del Galardón Princesa de Gerona a los Valores de Jóvenes Deportistas, un acto impulsado por la Fundación con el apoyo del Govern de Salvador Illa, que ha cedido el espacio, el auditorio, que pertenece a la Generalitat.
Lo que en apariencia debía ser una celebración del talento joven ha reabierto, sin embargo, un viejo conflicto político y simbólico en la ciudad. El evento ha reunido a jóvenes deportistas premiados en categoría masculina y femenina, además de reconocer a la Asociación Autismo Melilla.
La Fundación enmarca este nuevo galardón en su objetivo de reconocer la labor de jóvenes deportistas menores de 23 años y entidades que, con su ejemplo, «promueven valores como la inclusión, la igualdad y los hábitos saludables y se dedican a causas que benefician a la sociedad en su conjunto, creando un impacto positivo en su comunidad y contribuyendo al bienestar común».
Pero la elección de Gerona como escenario de esta gala no ha gustado nada a los separatistas. Diferentes colectivos han expresado su malestar ante lo que consideran un intento de «normalizar» la presencia de una institución vinculada a la monarquía en una ciudad que, desde 2017, había mostrado un rechazo explícito a la Casa Real. La crítica se ha dirigido especialmente al uso de un espacio institucional del gobierno catalán, un hecho que muchos independentistas interpretan como un giro político respecto a la etapa posterior al referéndum ilegal.
Es el caso del diputado de la CUP Dani Cornellà, gerundense, que ha recordado que la ciudad aprobó «romper las relaciones con la monarquía y sus fundaciones». En definitiva, según él, Gerona «expulsó a la Fundación Princesa de la ciudad. Y hoy, de la mano del PSC, con el presidente al frente, les ceden un espacio de la Generalitat para que puedan realizar un acto en la capital». Para Cornellà, esta decisión de Illa supone una «vergüenza» porque «Gerona desterró a la monarquía y el PSC la devuelve por la puerta trasera».
El propio alcalde de Gerona, también de la CUP, Lluc Salellas, ha dejado claro que no tenía intención de participar en ninguno de los actos de la Fundación previstos en la ciudad, porque «nosotros no tenemos nada que ver con la Monarquía borbónica que el 3-O nos recordó que nos hacen ser españoles a la fuerza». De hecho, ha insistido en que el Rey «tiene que pedir perdón por ese discurso» y también ha lamentado que se haya desarrollado el acto en dependencias de la Generalitat, «con la presencia del Govern liderado por el PSC».
Y, por supuesto, no ha faltado la convocatoria de protesta por el acto, y por el hecho de que haya asistido el presidente de la Generalitat, Salvador Illa. Desde la Coordinadora Antimonárquica de la ciudad aseguran que quieren denunciar que el Gobierno del PSC «es cómplice de una monarquía corrupta, antidemocrática y heredera del franquismo».
Una relación rota desde 2017
La Fundación Princesa de Girona celebró por última vez en la ciudad la gala de sus premios anuales en 2017. Aquel año marcó un punto de inflexión: tras el referéndum ilegal del 1-O y el discurso del rey Felipe VI, el Ayuntamiento declaró al monarca persona «non grata» y varias instituciones locales, incluida la Cámara de Comercio de Gerona, cofundadora de la entidad, rompieron sus vínculos con la Fundación.
Desde entonces, cualquier intento de la FPdGi de organizar actos en la ciudad ha encontrado fuertes resistencias. Incluso iniciativas de carácter educativo o divulgativo fueron canceladas en centros públicos y privados ante las protestas de grupos separatistas. En 2018, hubo un intento de mantener cerca la celebración, trasladando la gala a Vilablareix, en Mas Marroch, el centro de eventos de El Celler de Can Roca, pero terminó igualmente marcado por el rechazo, lo que empujó a la entidad a mover definitivamente sus grandes actos a Barcelona.
Pese al acto celebrado este miércoles en Gerona, la Fundación mantiene fijada Barcelona como sede de la entrega de los Premios Princesa de Gerona, al menos hasta 2028, tal como ha comunicado en el marco de su plan estratégico vigente. La colaboración con la capital catalana ha sido estable y bien recibida por el Ayuntamiento, lo que ha facilitado la continuidad de las galas en la ciudad.
Este contexto explica que el evento de este miércoles no sea un retorno pleno, sino más bien un movimiento puntual dentro de la estrategia de la FPdGi para ampliar su actividad territorial.