Entrada del cementerio de Reus (Tarragona), en una imagen de archivo
Obligan a un ayuntamiento catalán a indemnizar a una familia por desenterrar un cadáver por error
Los trabajadores del cementerio abrieron por error el nicho y rompieron el féretro
La Comisión Jurídica Asesora de la Generalitat de Cataluña ha decidido que el Ayuntamiento de Reus (Tarragona) indemnice con 10.000 euros a una familia por desenterrar por error el cadáver de un pariente. Según la resolución, adelantada por el diario El Món, los asesores jurídicos del gobierno catalán consideran que el consistorio provocó un «daño moral y espiritual» a la familia afectada.
La familia interpuso la reclamación en septiembre de 2024, y desde entonces han estado bregando con la administración pública catalana. La cuantía final de la indemnización es menor a la que pedían: reclamaban 50.000 euros, porque no tenían ninguna garantía de que el familiar que el Ayuntamiento exhumó y volvió a enterrar fuese el mismo, y porque aseguran que desaparecieron objetos personales del difunto como un reloj o una cadena.
Los hechos se remontan a junio de 2022, cuando el familiar de los reclamantes falleció, y fue inhumado en un nicho del cementerio municipal. Sin embargo, en septiembre de 2023 los responsables de los servicios funerarios contactaron con la familia para informarles de que «debido a un error administrativo» se había abierto la sepultura de su familiar.
Los trabajadores del cementerio movieron el féretro para realizar una comprobación, pero al moverlo este se rompió «a consecuencia de la humedad», según se recoge en el dictamen. Estos decidieron, «de forma unilateral», meter los restos óseos en un sudario de plástico y volver a ponerlos dentro del nicho.
De ahí que, en la reunión, los responsables municipales ofreciesen a la familia reabrir el nicho, traspasar los restos a otro féretro y celebrar una ceremonia en recuerdo del difunto. La familia se negó, y ahí empezó su particular calvario administrativo.