Escombros con el Monasterio de Santa Faz de fondo
Alicante
La pedanía alicantina de Santa Faz: de templo de peregrinación a escombrera municipal
Los vecinos denuncian el abandono del barrio mientras el Ayuntamiento solo recoge las toneladas de escombros días antes de la romería
Cada año, el segundo jueves después de Pascua, cientos de miles de peregrinos recorren los ocho kilómetros que separan la Concatedral de San Nicolás del Monasterio de la Santa Faz en un acto de fe y tradición que se remonta al siglo XV. La peregrinación a la Santa Faz es una de las festividades más arraigadas en Alicante, con una historia que se extiende por más de 535 años. Durante esta jornada, la ciudad se transforma, las calles se llenan de devotos y el Ayuntamiento despliega un dispositivo especial de limpieza y embellecimiento para que el barrio luzca impecable en uno de los días más importantes del año. Sin embargo, tras la festividad, la realidad del caserío dista mucho de la imagen idílica que se proyecta durante la romería.
El presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, anunció el pasado año que iniciaría de oficio el expediente para declarar la Santa Faz como Bien de Interés Cultural (BIC), un «honor y merecimiento» que considera que «tantísimas y tantísimos alicantinos se merecen». Así lo avanzó en declaraciones a los medios de comunicación antes de iniciar la romería el pasado año, en la 535 edición de la Peregrina. El político alicantino defendió que la Santa Faz «se merece» ser BIC, por lo que la Generalitat iniciaría de oficio el expediente.
Asimismo, añadió que posteriormente contarían con la participación y colaboración del Ayuntamiento de Alicante y de la Diputación provincial, así como de otras instituciones y colectivos, para obtener «ese logro, honor y merecimiento que tantísimas y tantísimos alicantinos se merecen». «Espero que pueda llegar a buen puerto, vamos a poner todo lo que está de nuestra parte para que la Santa Faz tenga un reconocimiento cultural inmaterial que se merece desde hace mucho tiempo», defendió entonces el líder autonómico dando muestra de la importancia del evento y del lugar sagrado para los alicantinos.
Sin embargo, los vecinos de la pedanía han denunciado en reiteradas ocasiones el abandono que sufre la zona el resto del año. En particular, ponen el foco en un descampado a menos de 200 metros del monasterio, convertido en una escombrera ilegal que deteriora el entorno y afecta a los residentes. Óscar, uno de los vecinos afectados, ha proporcionado a El Debate un registro de entrada con fotografías remitido al Ayuntamiento en 2023. En su denuncia, expone la acumulación de residuos, incluidos vertidos de amianto, un material altamente tóxico cuya exposición puede provocar enfermedades como el cáncer de pulmón.
La respuesta municipal, según Óscar, llegó en forma de una llamada telefónica en la que el Ayuntamiento se desentendió del problema al alegar que «se trata de un solar privado». Sin embargo, los vecinos señalan la contradicción: cada año, antes de la romería, el propio Consistorio limpia el mismo solar y ha llegado a colocar contenedores de obra para los escombros en el mismo emplazamiento privado. A esto se suma la falta de respuestas ante las múltiples incidencias interpuestas en el Servicio de Atención Ciudadana a través de la línea 010.
Las denuncias vecinales tampoco son nuevas. En 2019, el Ayuntamiento retiró 17 toneladas de escombros en las inmediaciones de Santa Faz, declarando la zona como un «punto negro» en el mapa de escombreras ilegales tras haber sido limpiada en tres ocasiones ese mismo año. A pesar de estos antecedentes, el problema persiste, aunque las limpiezas solo se llevan a cabo antes de la romería. La falta de vigilancia y de medidas disuasorias ha propiciado que el descampado continúe siendo un vertedero incontrolado. En este sentido, los vecinos han solicitado sin éxito la instalación de cámaras de seguridad o carteles que adviertan sobre las sanciones por vertidos ilegales.
Escombros y restos de poda a escasos metros del monasterio
Pero la «dejadez» municipal denunciada no solo afecta a la limpieza. Santa Faz también cuenta con instalaciones deportivas municipales cerradas desde hace años y un descampado con porterías de fútbol que no se han renovado en décadas, quedando inservibles. Además, los vecinos han denunciado que la acumulación de residuos en las inmediaciones del monasterio afecta la imagen del barrio, especialmente después de la romería, cuando el abandono se hace más evidente.
La situación ha llevado a los vecinos a presentar un nuevo escrito al Ayuntamiento, reiterando la denuncia que ya formalizaron en 2023, acompañado de nuevas fotografías que evidencian la continuidad del problema. Mientras la Administración local sigue sin tomar medidas permanentes, el barrio de Santa Faz se debate entre su esplendor efímero y su realidad cotidiana de abandono. La falta de determinación por parte del Ayuntamiento es, para los vecinos, una muestra del desinterés por la situación de un barrio que solo recibe atención en la semana de su festividad más importante.