El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo , durante el Congreso del Partido Popular Europeo, en Valencia
Feijóo cree que el «cambio» en España «está cerca» y asegura que lo hará «desde la responsabilidad, la honradez y la verdad»
El líder de la oposición ha clausurado el Congreso del PP Europeo, celebrado en Valencia
El presidente nacional del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha clausurado este miércoles minutos antes de las 14 horas el Congreso que el PP Europeo ha llevado a cabo durante dos días en Valencia. Su intervención ha venido precedida de la de la actual eurodiputada y nueva secretaria general de la formación a nivel comunitario, Dolors Montserrat.
El líder de la oposición ha comenzado remarcando, 48 horas después del apagón masivo y de que el Gobierno todavía no haya explicado las causas del suceso, que los problemas y los retos «no se esquivan, se afrontan» a pesar de que estemos viviendo unos «tiempos muy difíciles» marcados por la «incertidumbre, la inestabilidad y amenazas reales». Sin embargo, ha recalcado que también el contexto presenta «oportunidades» que se pueden alcanzar «desde las convicciones» del PP.
En términos de España, ha asegurado que el país «merece un cambio», un hecho que ha indicado que «está cerca» porque de ello es consciente todo el mundo, «incluso los que votaron al Partido Socialista». El objetivo, según ha apuntado, sería el de poner a España «mirando hacia el futuro» y porque lo construirá «desde la responsabilidad, la honradez y la verdad».
«No vamos a mirar hacia otro lado ante los problemas y los retos. Estamos aquí no para prometer, sino para cumplir. Lo haremos por España, Europa y por el futuro que merece nuestra gente. Otros se creen que son el ombligo del mundo», ha apostillado en una clara alusión al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
En el acto, Feijóo también ha hecho menciones a la situación en el continente, abogando por una Unión que «necesita claridad, firmeza, y credibilidad», todo lo que, a su juicio, representa el PP: «Queremos una Europa que no olvide quién es ni de dónde viene porque nuestras raíces cristianas, humanistas y europeas son nuestras fortalezas», ha insistido. Del mismo modo, ha abogado por que a nivel comunitario se defiendan las fronteras y «se ordenen los flujos migratorios con humanidad», pero también que «se exija respeto al que llega».
Por último, ha apostado por una UE «con voz propia» y que «no se diluya ni ante Estados Unidos ni ante China». Es decir, «diplomática, pero que no se calle; respetuosa, pero que no se someta». «Europa tiene que reivindicarse como lo que es, una potencia global», ha zanjado.