Rodriguez Zapatero con el presidente Maduro en su visita a Venezuela
Se estrecha el cerco contra Zapatero: sus conexiones clave con Venezuela
Las informaciones más recientes lejos de disipar las sospechas que sobrevuelan sobre el expresidente del Gobierno socialista han acrecentado las incógnitas
Presentan una querella contra Zapatero por «su colaboración con la estructura criminal de Maduro»
Todas las miradas están puestas en Venezuela, y en Estados Unidos, donde se encuentra Nicolás Maduro tras su detención el sábado y desde donde declaró ayer ante el juzgado federal de Nueva York. Pero también, todo lo que ha ocurrido en los últimos días ha vuelto a poner las miradas en España en el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, por sus vínculos con el régimen chavista y con el propio Maduro.
Sobre él y su conexión con Venezuela sobrevuelan muchas preguntas y sospechas, y las informaciones que se han ido conociendo recientemente no han hecho sino acrecentar las incógnitas: sobre su papel como mediador con el régimen, sobre los supuestos negocios en el país sudamericano, sobre el rescate de Plus Ultra, sobre la opaca visita de Delcy Rodríguez a España, o sobre el incremento de su patrimonio, del que ha ido dando cuenta El Debate estos meses atrás.
No solo le señalan en nuestro país desde los partidos de la oposición, también en el país norteamericano, y desde hace tiempo. Ya el pasado septiembre, este periódico contaba que congresistas y senadores republicanos preparaban una declaración contundente contra los negocios del exdirigente socialista en Venezuela. Un alto cargo de Estados Unidos, el subsecretario de Estado, Christopher Landau, llegó a plantear en un mensaje en sus redes sociales, ese mismo mes, la posibilidad de retirarle el visado por sus vínculos con el régimen chavista y su relación con Maduro. Y en ese momento también se hablaba ya de que el Gobierno estadounidense podría imponer llegado el momento a Zapatero varias sanciones, desde retirarle la visa a aplicar mecanismos que afectaran a su patrimonio en EE.UU. o que le impidieran hacer transacciones financieras en la UE.
Zapatero lleva ejerciendo como observador de las elecciones en Venezuela desde hace una década. Ha mantenido muchas reuniones con el dictador Maduro -hace unos meses reconocía en una entrevista que el Gobierno chavista se encarga de los gastos de sus viajes al país sudamericano-, y ha ejercido como mediador. Su partido, el PSOE, llegó a llevar al Congreso una enmienda al texto que había presentado el PP para reconocer a Edmundo González como ganador de las elecciones de julio en la que los socialistas pedían «reconocer toda la labor de mediación del presidente Zapatero para permitir la liberación de presos políticos y para tender puentes entre gobiernos y oposición».
Una de las informaciones recientes que han vuelto a poner el foco en el exjefe del Ejecutivo es esa reunión secreta, desvelada por El Debate, con el empresario Julio Martínez solo 72 horas antes de que este fuera detenido por la UDEF por presunto blanqueo de capitales en el marco de la investigación que está en marcha sobre la aerolínea Plus Ultra (rescatada por el Gobierno de Sánchez), y lo que es más llamativo, en una zona sin cobertura, en medio del campo en El Pardo.
Como detalló en este periódico Alejandro Entrambasaguas, el empresario fue recogido por uno de los coches oficiales de Interior que están puestos a disposición de Zapatero y ambos accedieron a una zona restringida que gestiona Patrimonio Nacional. Con el empresario, el expresidente se comunicaba con un teléfono móvil de prepago del que se deshizo después de esa reunión, lo que hace aumentar las sospechas. Y sobre ello han reclamado explicaciones al Gobierno los partidos de la oposición.
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, señaló este viernes en Servimedia que no descartaba que Zapatero acabe sentándose en el banquillo por su implicación en el rescate de Plus Ultra. Su formación le ha llamado a comparecer en la comisión del caso PSOE del Senado tras conocer la reunión con el empresario. Y desde Vox, cuyos servicios jurídicos estudian esta información para llevarlo ante los tribunales, Santiago Abascal apuntó que si el expresidente no daba explicaciones en España, tendría que hacerlo probablemente en Estados Unidos «muy pronto».
Todo son preguntas sobre el polémico rescate de 53 millones de euros de dinero público, a través de la SEPI, de la aerolínea que el Gobierno aprobó en marzo de 2021. Un rescate que se concedió pese al informe técnico que ponía de manifiesto la irrelevancia de la aerolínea en su sector. El Debate publicó ya en julio de 2022 ese informe confidencial ocultado por el Ejecutivo de Sánchez, y firmado por Transportes, que recogía que «Plus Ultra ha venido mostrando una posición débil en resultados desde el inicio de su operativa. Desde 2015, todos los años ha cerrado sus ejercicios con pérdidas. Dichas pérdidas fueron especialmente negativas en 2017».
Un año antes, en enero de 2020, se produjo el encuentro entre Delcy Rodríguez, que llegó al aeropuerto de Barajas con decenas de maletas, y el entonces ministro de Transportes, José Luis Ábalos. Este declaró hace unos días en una entrevista en Okdiario que en aquella ocasión la número dos de Maduro pidió verse con Zapatero fuera del aeropuerto.
Habría sido el expresidente socialista el que habría instado al Ejecutivo a rescatar la aerolínea. De acuerdo con lo que recientemente declaró el empresario Víctor de Aldama -que hace unos meses apuntó, por otro lado, que Zapatero está «vinculado con la financiación ilegal del PSOE» a través del régimen chavista-, el expresidente y Ábalos se reunieron y el primero le indicó que tenían que rescatar Plus Ultra. «Te lo pide el presidente», le dijo ante la negativa de Ábalos, y el exministro terminó llamando a Sánchez, que le indicó que tenía que hacer «lo que sea» para rescatar la compañía. Pese a conocerse el citado informe negativo, el presidente del Gobierno insistió en que se llevara a cabo «sí o sí», según relató Aldama. Y así se hizo. También sostuvo que Koldo García, el exasesor de Ábalos, le dijo que Plus Ultra hizo «una transferencia de 10 millones de euros a Panamá para las comisiones» de Zapatero.
Para más datos que cercan al expresidente socialista con esta cuestión, este periódico también reveló que utilizó su vivienda de Aravaca como escenario para cinco reuniones que se mantuvieron sobre las trasferencias de Plus Ultra a Venezuela que investiga la Policía, entre septiembre y diciembre de 2023. Una vivienda, de 2,1 millones de euros, que, por otra parte, también se contó que Zapatero se apresuró a vender en enero de este año cuando la Unidad Operativa de la Guardia Civil hizo referencia a él y a sus conexiones con el país sudamericano en un informe.
Bajo sospecha también se encuentran los negocios del expresidente. El que fuera jefe militar de los Servicios de Inteligencia del régimen chavista, Hugo Armando Carvajal, más conocido como 'El Pollo Carvajal', acusó en 2021 ante la Audiencia Nacional a Zapatero de ser propietario de una mina de oro en Venezuela, señalando que aportaría pruebas al respecto, y, como informó este periódico, hay varios testimonios que han señalado que Zapatero pudo explotar el yacimiento, pero por el momento no se ha podido acreditar la titularidad del mismo.