Pedro Sánchez, con representantes de tres asociaciones de víctimas de la dana de Valencia.
Así fue la visita de Sánchez a una fábrica: por sorpresa y blindado del público
El presidente esconde en su agenda la visita previa a una fábrica afectada por la riada del 29 de octubre
Sin agenda y sin querer confirmar si haría alguna visita. Así ha llegado, casi de incógnito y como si con él no fuera la cosa, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a Valencia. Nada más y nada menos que 200 días después de que huyera de Paiporta. En esta ocasión, de nuevo, el jefe del Ejecutivo central no ha querido visitar calles de ninguna de las casi cien localidades devastadas por la dana. De cara a la galería, y sin medios de comunicación, cómodos o incómodos, que le acompañaran, ha decidido visitar unas empresas afectadas. Prensa no, pero un más que notable blindaje policial no ha faltado, no fuera a ser que se repitiese el episodio del pasado 3 noviembre junto a los Reyes y al presidente de la Generalitat.
La izquierda repite el mantra de que Carlos Mazón no puede salir a la calle sin recibir insultos. Incluso se ha llegado a escuchar que el presidente de la Generalitat «esconde» su agenda o llena ésta de actos ciertamente reducidos para no exponerse tanto políticamente. Pues Pedro Sánchez ha regresado a Valencia para encerrarse en Delegación del Gobierno con las víctimas de la dana, ha hecho ir al Palacio del Temple a un empresario afectado por la riada y ha aparecido por sorpresa antes de llegar a Valencia en una fábrica de Riba-roja del Túria. Justamente este jueves, 22 de mayo, se cumplen 200 días de la huida del presidente del Gobierno de Paiporta. El contador no deja de subir porque de nuevo Sánchez ha evitado pisar las calles que hace casi siete meses se llenaron por completo de barro. En el encuentro con las tres asociaciones de víctimas de la riada que habían solicitado el encuentro, el presidente ha reconocido falta de agilidad para pagar las ayudas y se ha sumado al cómputo del Gobierno los datos de ingresos realizados por el Consorcio de Seguros.
El encuentro ha tenido inferior a las tres horas, ya que Sánchez accedía escoltado a Delegación pasadas las 11.30 horas y a la prensa se le ha notificado la finalización de la reunión antes antes de las 14.30 horas.
Según ha informado Delegación del Gobierno de la Comunidad Valenciana, en la reunión Sánchez ha reconocido que «el Gobierno va seguir trabajando para que las ayudas sigan llegando con la mayor agilidad posible», así como que ha señalado que hasta la fecha, casi siete meses después, su Ejecutivo ha abonado «5.360 millones de euros de los 16.600 millones comprometidos». Este cálculo, que ya por sí solo muestra que el Gobierno sólo ha pagado el 32% de las ayudas, es incorrecto, ya que se han sumado las aportaciones realizadas ya por el Consorcio de Seguros. Es decir, que el Gobierno de Pedro Sánchez ha abonado únicamente el 17% del montante económico previsto para las ayudas.
Las víctimas, según también Delegación del Gobierno, han expresado al presidente «la petición de las asociaciones de víctimas para la celebración de un Funeral de Estado en memoria de las víctimas de la DANA», así como un cambio en los «protocolos de emergencia».
Por último, Sánchez ha expresado su intención de que «las tres asociaciones de víctimas sean las primeras en comparecer ante la comisión de investigación de la dana convocada en el Congreso de los Diputados».
Visitas sin agenda
Sánchez no ha pisado las calles de la zona cero, pero sí ha acudido a una empresa situada en Riba-roja del Túria afectada por la riada de octubre, una fábrica de hielos que «ha recibido ya cerca de 4 millones de euros del Consorcio de Seguros», señalan desde Presidencia del Gobierno. Esta visita no estaba contemplada en la agenda del presidente, así como tampoco el encuentro posterior a verse con las víctimas, cuando se ha podido reunir con el propietario de un taller de bicicletas de Catarroja. En éste último caso, sin salir del edificio de Delegación del Gobierno.