Papi Robles se dirige a María José Catalá señalando con el dedo índice durante el pleno
La portavoz de Compromís en Valencia pierde los papeles y se encara con María José Catalá: «No tenéis vergüenza»
Momentos de tensión en el pleno del Ayuntamiento de Valencia
Hay una vertiente de la labor política que se podría entender como cierto 'teatrillo', como una colección de gestos más para la galería. Y, como los mejores actores de teatro, cuando los focos se apagan y el telón cae, el personaje se queda en las tablas y renace la persona. A los políticos les suele pasar igual. Es salir de un hemiciclo o acabar una rueda de prensa y hasta pueden ser amigos de la oposición a la que insultan diariamente. Pero claro, siempre hay límites y la nueva política no ha entendido muy bien esa diferencia entre el respeto político y el respeto personal. Este martes, 27 de mayo, en el Ayuntamiento de Valencia se vivió un pleno ciertamente caótico. Fue la sesión en la que deliberadamente dos concejales de Vox se salieron del hemiciclo provocando que el Gobierno municipal perdiera dos votaciones en favor de Compromís y PSOE. Pero ese sólo fue el inicio de un momento ciertamente llamativo. Papi Robles encarada a la alcaldesa María José Catalá al grito de «tramposa» y «no tenéis vergüenza».
El vídeo del momento, visible en la propia web del Ayuntamiento de Valencia, mientras los incidentes que se desencadenaron pocos minutos después de las 12.25 horas, cuando el pleno procedía a votar dos enmiendas de Compromís y PSOE consecutivamente. Pero en ese instante, y tras el parlamento de la popular Rocío Gil, la derecha se encontraba en minoría, dada la salida sorpresiva de Juanma Badenas y Cecilia Herrero, ambos concejales de Vox, justo antes de empezar a votar. Es más, la decisión del voto se hizo a mano alzada y justo en pleno recuento los ediles de Vox regresan a la sala, lo que provoca que el secretario municipal y María José Catalá vea alterada la votación y por lo tanto se proponga repetirla. Ahí prende la llama.
La izquierda en el Ayuntamiento de Valencia, PSOE y Compromís, se sabían ganadores de ambas mociones que afectan al día a día de la ciudad, una sobre Palestina y otra sobre derechos LGTBI, por lo que al regresar ambos concejales de Vox, si se repetía el sufragio la oposición perdía y la derecha ganaba. En ese contexto se armó el incendio con perdida de papeles incluida.
Lo primero que ocurrió fue ver como el concejal socialista Borja Santamaria interpeló directamente al secretario municipal, situándose justo delante de él, mientras la bancada de la izquierda gritaba y clamaba contra la decisión de Catalá de repetir la votación ante la llegada de los concejales de Vox sin haber acabado la misma.
La que sin duda dejó un momento indecoroso fue la portavoz de Compromís en el Ayuntamiento de Valencia, Papi Robles.
La sustituta de Ribó se dirigió con malas formas hacia la presidencia del pleno y lo primero que hizo fue espetar al portavoz de Vox, José Gosálbez, un rotundo «a mi no me hables». Dice el refrán que «hablando se entiende la gente», pero se quiso aplicar.
Lejos de rebajar la tensión, la concejala elevó las revoluciones sabiéndose que la gresca política vende y más cuando se puede ligar un hecho así con algo tan serio como la «falta de garantías democráticas», tal y como se llegó a escuchar en el hemiciclo municipal. Papi Robles, antes de que fuera reconducida a su lugar por un compañero regidor, se llegó a encarar con María José Catalá, a la que inicialmente le llega a decir algo así como que «cuando nuestros hijos pasen por encima de su cabeza te lo compramos», según se entiende en la grabación del Ayuntamiento de Valencia. Todo eso con el dedo índice señalando a la alcaldesa y con vehemencia repitiendo en diversas ocasiones un nítido «no tenéis vergüenza».
Así se las gastan los políticos en sus tareas laborales. Después el problema está en la calle con una sociedad polarizada y menos comprensiva con los principios políticos de cada individuo.