Imagen de archivo de un control de la Policía Local de Burjassot.
Los cuatro consejos de la Policía Local a los conductores que se encuentren con un control este verano
Los agentes resumen la forma en la que se debería comportar el piloto de un coche
¿Qué se habrán encontrado los agentes de la Policía Local para establecer en cuatro puntos cómo debe ser la actitud de un conductor que se encuentra un control en carretera? Hay pilotos que hasta cumpliendo toda la normativa vial se ponen extremadamente nerviosos mostrando una actitud errática en un control rutinario. También hay quien intenta engañar a los agentes. Esta misma semana un traficante dijo que el paquete que transportaba en un taxi era «un regalo para mamá», cuando en su interior había 1,5 kilos de hachís. Pues la Policía Local de Burjassot ha establecido en cuatro puntos qué debe hacer un piloto cuando se encuentra un control. Está en juego la vida de los agentes, la del conductor y ocupantes del vehículo y cualquier mala actitud puede deparar en una considerable multa.
Los agentes de la Policía Local de Burjassot comienzan su listado de consejos con uno muy básico. «Reducir la velocidad». Aquí entra tanto por la cuestión vial de seguridad de los agentes como para permitir que la Policía pueda echar una primera inspección ocular tanto del vehículo que circula como de las personas que se encuentran en su interior.
El segundo punto seguramente sea el más llamativo, porque como recomendación resulta curioso que se añada. «Baje el volúmen». ¿Qué se habrán encontrado los agentes para indicar este consejo tan obvio? A la hora de detener el vehículo ante el control lo aconsejable es descender el volúmen de la música, para poder prestar atención con claridad a las posibles indicaciones de los policías.
El tercer consejo de la Policía Local de Burjassot es el de «descender la ventanilla». Hacer caso omiso a esta indicación puede acabar en sanción, porque más que nada es una orden que da el agente y no acatarla es mostrar una actitud beligerante en un control, es saltarse una orden policial.
El cuarto consejo está en la misma línea de los anteriores y sigue siendo igual de obvio. «Seguir las indicaciones de los agentes», tanto en el descenso de la velocidad si se considera excesiva inicialmente, tanto en las posibles señalizaciones para detener en algún lugar en concreto el vehículo y la facilitación de la documentación que se pida. Todo sea por la seguridad vial y por cumplir la normativa, al menos para evitar una multa ciertamente cuantiosa.