Imagen de José Vicente Andreu durante una movilización contra los recortes al campo alicantino
José Vicente Andreu
Los agricultores denuncian el golpe mortal al trasvase Tajo-Segura: «Estamos ante el Gobierno de la imposición»
La provincia de Alicante encara un verano crítico marcado por la falta de agua y el recorte al trasvase Tajo-Segura. A pesar de que el recurso hídrico existe en origen, el Gobierno central ha endurecido las condiciones técnicas que impiden su envío, en lo que regantes y organizaciones agrarias consideran una decisión puramente política que suponen una suerte de «golpe mortal» para una transferencia hídrica clave para el futuro económico de la provincia. José Vicente Andreu, presidente de ASAJA Alicante, advierte en una entrevista con el El Debate con contundencia: «El impacto del recorte del trasvase en la agricultura alicantina sería terrible, el fin del sector agrario tal y como lo conocemos ahora». Y subraya que no se trata solo de empleo: «El agua del trasvase no solo dejaría a miles de familias sin empleo, sino también tendría un impacto directo en toda la sociedad, a su vez que en el resto de sectores económicos». En esta entrevista con El Debate, Andreu denuncia «tratos y acuerdos políticos a varias bandas disfrazados de objetivos medioambientales» y acusa al Ejecutivo de «imposición», «destrucción» y abandono total del campo alicantino.
Aunque esta semana está previsto que el Gobierno apruebe una transferencia de 120 hectómetros cúbicos (que ha puesto en pie de guerra al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page), los agricultores denuncian la inseguridad y la incertidumbre que suponen las nuevas normas de explotación del trasvase Tajo-Segura.
-¿Qué impacto inmediato estiman que tenga el recorte del trasvase Tajo-Segura en la agricultura alicantina?
El impacto del recorte del trasvase en la agricultura alicantina sería terrible, el fin del sector agrario tal y como lo conocemos ahora. El Levante es la despensa de frutas y hortalizas frescas de toda Europa durante al menos seis meses al año, cuando el frío no permite cultivar en otras zonas. El aporte hídrico del trasvase en una cuenca deficitaria como la nuestra es fundamental, así como mantener y mejorar el resto de fuentes de agua alternativas. Pero quiero dejar claro que el agua del trasvase no solo dejaría a miles de familias sin empleo, sino también tendría un impacto directo en toda la sociedad, a su vez que en el resto de sectores económicos. Asimismo, el hachazo que este Gobierno tiene planeado de cara a 2027 tendrá una clara repercusión en el precio de la cesta de la compra, que subirá notablemente, hecho que nos afecta a todos.
- El Gobierno justifica el recorte en base a criterios medioambientales. ¿Cree que realmente se trata de una decisión técnica o es puramente política?
El presidente del Gobierno prometió en Albacete acabar con el Trasvase Tajo Segura en campaña electoral. A eso suma que había una ministra, Teresa Ribera, absolutamente anti trasvases y anti agricultura, y para terminar el círculo suma el juego político entre Page y Sánchez en un continuo trueque de cartas a cambio de cesiones en el que acabar con el trasvase entra como un objetivo primordial para todos. No hay criterio ambiental alguno. Hay tratos y acuerdos políticos a varias bandas disfrazados de objetivos medioambientales. Si el objetivo fuese medioambiental hubiesen empezado donde está el auténtico problema del Tajo, en la contaminación de las aguas por falta de depuración en Madrid y en la propia Castilla la Mancha. Pero eso se trata de ocultar y poner el foco en el trasvase atacando a la agricultura levantina.
- ¿Estamos ante una estrategia para contentar al presidente de Castilla-La Mancha a costa del Levante?
Sin duda alguna. Page es protestón ante las continuas cesiones de este Gobierno a los independentistas, hecho que ahonda las diferencias territoriales, y ante eso lo mejor es desviar la atención a los auténticos problemas. En eso están de acuerdo Page y Sánchez, en desviar la atención poniendo el foco en hacer daño al Levante.
- ¿Qué papel juega el Ministerio de Transición Ecológica en este conflicto?
Lo juega todo. De él son las competencias y de allí han salido las directrices de los planes hidrológicos aprobados en 2023 por la que se incrementa el caudal ecológico del Alto Tajo.
- ¿Ha sido receptivo a las propuestas del sector agrícola o ha impuesto su criterio sin diálogo?
En absoluto. Cero diálogo. Solo imposición.
- ¿Se siente el campo alicantino respaldado por el Gobierno central, al margen del trasvase?
¿Cómo te vas a sentir respaldado por quien quiere arruinarte? Los agravios de este Gobierno al campo alicantino son continuos y de todo orden. En Agroseguro están acabando con la contratación de seguros en cultivos como la cereza, cítricos, o el cereal. En la PAC estamos olvidados, cada día más imposiciones ambientales y menos dinero. El ministro Planas esta deseoso de firmar el acuerdo con Mercosur. En fin los agravios son continuos.
- ¿Qué respuesta espera usted de Pedro Sánchez o Sara Aagesen ante esta situación?
Que se vayan cuanto antes mejor. No existe posibilidad de diálogo o mejora.
- Desde ASAJA han denunciado que esto es un ataque directo al modelo agrícola del sureste español. ¿Está en riesgo el futuro del regadío?
Sí, claro que está en riesgo, en alto riesgo. La anterior ministra de Transición Ecológica dejó el futuro minado. No solo hay que cambiar de gobierno, hay de deshacer lo mal hecho pera recuperar la senda de crecimiento. Sin regadío en España no puede haber agricultura. Todo pasa por hacer un nuevo Plan Hidrológico Nacional.
- ¿Podemos hablar de una reconversión forzada del sector?
No es un plan de reconversión porque no hay un objetivo al que reconvertirnos. Hay un ataque continuo a la agricultura y ganadería española. Sin rumbo más allá de la destrucción de capacidad productiva. En una reconversión hay una situación de partida y una precisión final. Con un Ministerio de Agricultura supeditado a uno de Transición Ecológica cuyo único objetivo es reducir la agricultura y ganadería española no hay reconversión, hay destrucción.
- ¿Cuál es su mensaje a los consumidores que viven en las grandes ciudades y que quizás no son conscientes de cómo estas decisiones afectan directamente al precio y la calidad de los alimentos?
El mensaje es muy claro. A menor oferta los alimentos serán más caros y de peor calidad. La menor oferta viene fundamentalmente de las múltiples trabas que nos ponen desde Europa y desde el Estado. España es el segundo país de Europa que más agua de lluvia recoge, pero nos enfrentamos a una desgobernanza del recurso. El Gobierno prefiere verterlo al mar a regularlo y distribuirlo para producir energía, alimentos y riqueza. Es una absurda idea de fundamento supuestamente ecológico. Pero en realidad lo único que se consigue es erosionar nuestra capacidad de crecimiento económico y social. Todo puede ser compatible y se estudia bien.
José Vicente Andreu durante una protesta a favor de los agricultores
- ¿Qué alternativas reales tienen hoy los agricultores alicantinos si se mantiene esta política de recortes al trasvase?
No hay muchas. Tenemos proyectos para recuperar aguas urbanas regeneradas. Pero el propio Gobierno del Estado los tiene archivados siguiendo esa línea de destrucción del sector primario productivo.
- ¿Estamos ante un escenario de reducción de producción, aumento de precios y abandono de tierras?
Alicante y la Comunidad Valenciana son líderes a nivel europeo en abandono de tierras. Eso lo dice todo. Triste récord.
- ¿Cómo valora la respuesta de la Generalitat Valenciana ante este recorte?
Pues hace lo que puede dentro de sus limitaciones competenciales y presupuestarias. Se está haciendo un gran esfuerzo por parte de la Generalitat en el Jucar Vinalopó. Ha redactado los proyectos de Vertido Cero de Alicante y la Vega Baja. Pero sin la colaboración del Gobierno del Estado, poco más se puede hacer. Pues esa colaboración no existe.
- ¿Qué medidas legales o de presión están considerando desde ASAJA si el Gobierno no rectifica?
Nuestro cometido es hacer llegar la voz de los agricultores a los órganos de decisión. A todos. Desde ayuntamientos, Generalitat, Gobierno del Estado y Bruselas. Ahí estamos. La semana pasado presentamos un informe al Comisario de Agricultura desde Asaja Bruselas para hacerle ver la crítica situación hídrica de nuestra tierra. Nosotros jamás nos rendiremos. En nuestro compromiso con los agricultores alicantinos y con la sociedad en general. Trabajar por lo que es justo y bueno para conjunto de la sociedad.
- ¿Qué mensaje le gustaría enviar al Gobierno de España desde el campo alicantino?
Visto como está el Gobierno del Estado, pocos mensajes se pueden dar. Que termine esta situación cuanto antes. Por el bien de todos. Hasta de los propios gobernantes actuales.
- ¿Está dispuesto a sentarse a negociar o el tiempo del diálogo ya ha pasado?
Sí, claro. Eso siempre. Hasta quedarnos sin aliento y sin voz. Siempre es tiempo de negociar, si tienen con quien negociar. Que por desgracia no es el caso. Estamos ante el Gobierno de la imposición.