Imagen difundida en redes sociales por la cuenta @soycamarero del ticket que muestra el suplemento
Un cliente denuncia que le cobraron un suplemento por pedir leche sin lactosa: «No es un capricho, soy intolerante»
«Si van a cobrar, lo mínimo es que avisen antes. Me parece injusto que por ser intolerante a la lactosa tenga que pagar más». Esta ha sido la queja directa de un cliente de un restaurante, indignado tras recibir un ticket en el que se le aplicaba un suplemento de 30 céntimos por haber pedido su café con leche sin lactosa. La denuncia ha llegado a la cuenta Soy Camarero, en la red social X, donde ha superado ya las 37.000 visualizaciones y ha generado un intenso debate.
El usuario explica que no se trata de un capricho, sino de una necesidad médica, y añade que la leche utilizada era «de marca blanca y desnatada, como la normal, pero sin lactosa». Por eso, considera que ese recargo es injustificable y discriminatorio. «No entiendo que me cobren más por no poder tomar leche normal. ¿Qué diferencia hay en coste? Ninguna», denuncia en el mensaje dirigido al perfil de Jesús Soriano, un creador de contenido valenciano conocido por visibilizar situaciones polémicas en el sector hostelero.
Las reacciones en redes no se han hecho esperar. Algunos usuarios han respaldado la queja y comparado la situación con lo que ocurre cuando se pide leche vegetal. «Si en el supermercado cuestan igual, ¿por qué me tienes que cobrar un extra?», escribía un internauta. Otros, sin embargo, han salido en defensa de los hosteleros: «Si abro un litro de leche sin lactosa solo para una persona y al final del día lo tengo que tirar, eso es una pérdida para mí», justificaba otro.
A este último argumento, un tercer usuario respondía tajante: «La leche no se pone mala por estar abierta uno o dos días. Además, cada vez hay más gente intolerante, no es algo excepcional».
El debate pone sobre la mesa una pregunta cada vez más recurrente en cafeterías y bares: ¿es justo cobrar suplementos por opciones alimentarias asociadas a alergias o intolerancias? Para muchos clientes, la respuesta es no. «Se trata de salud, no de un extra gourmet», apuntan. En cambio, algunos hosteleros, a los que ha preguntado El Debate, argumentan que mantener varios tipos de leche o productos alternativos implica un coste y logística adicional que debe compensarse. "Cada día los productos cuestan más dinero, y
Lo cierto es que ni la normativa ni el criterio es homogéneo. Algunos locales lo comunican en sus cartas o pizarras, otros lo aplican sin previo aviso, y en muchos casos, el suplemento varía según la marca o el producto. Lo que sí parece claro es que la sensibilidad en torno a estas cuestiones va en aumento, y que cada detalle cuenta a la hora de fidelizar, o perder, a un cliente.
Una vez más, el perfil Soy Camarero ha actuado como altavoz de una queja individual que refleja una discusión colectiva. Mientras los comentarios siguen acumulándose, queda por ver si estas prácticas se corregirán... o si los 30 céntimos seguirán siendo motivo de debate nacional.