Fernando de Rosa

Algo huele a podrido en el PSPV-PSOE

Lo más sangrante es que la ministra-candidata Diana Morant es la encargada de Universidades dentro del Gobierno de Pedro Sánchez y está muda sobre dos hechos que le afectan de lleno

Realmente la ministra-candidata Diana Morant está resultando gafe para los socialistas valencianos. Desde que fue nominada, tras ganar unas primarias no celebradas por decisión del dedo de Santos Cerdán que fue quien apartó a todos sus rivales, el socialismo autonómico está en permanente sobresalto.

Hay que recordar que la sombra de Ábalos en nuestra Comunidad es muy alargada y sin duda saldrán noticias sobre las derivadas de corrupción que afectan a administraciones que estuvieron, y algunas aún están, gestionadas por insignes socialistas. Hay que tener en cuenta que la recién nombrada secretaria de Organización socialista y sucesora de Ábalos y Cerdán, tiene sombras sobre adjudicaciones a empresas de la trama cuando era consellera con Ximo Puig.

También a la candidata-ministra le ha saltado hace unas semanas el escrito de acusación de la Fiscalía Anticorrupción al hermano de Ximo Puig que es un verdadero escándalo y que sentará en el banquillo a Francis Puig y seguramente serán llamados a declarar familiares cercanos del expresident de la Generalitat. Hay que tener en cuenta que le piden cuatro años de prisión y que supondrá examinar la política de subvenciones del Gobierno del Botánico.

Además, también se ha conocido hace un mes que el exsubdelegado socialista en Valencia, Rafael Rubio, que fue nombrado por Pedro Sánchez en 2020 por su amistad con Ábalos, cobró una comisión ilegal de entre 300.000 y 750.000 euros, según la UCO, en un procedimiento investigado por el Juzgado de Instrucción número 13 de Valencia por corrupción urbanística. Lo cual está relacionado con Pepe Cataluña, tesorero histórico del socialismo valenciano, que también fue citado como investigado en dicha trama de corrupción como enlace dentro de dicha trama.

Pero lo más sangrante es que la ministra-candidata es la encargada de Universidades dentro del Gobierno de Pedro Sánchez y está muda sobre dos hechos que le afectan de lleno, como es que la delegada de su Gobierno, Pilar Bernabé, haya mentido desde hace 14 años sobre sus dos carreras universitarias, acreditándose que no existen, y la del Alto Comisionado para la dana José María Ángel que, según informaciones periodísticas, falsificó su título universitario para acceder a la función pública desde el año 1985. La Universidad de Valencia ha certificado que consta que estuvo matriculado pero que no finalizó sus estudios.

La candidata ministra tiene mucho que aclarar, no solo como ministra de Universidades sino como líder de los socialistas valencianos, y no dedicarse a organizar «escraches» al Gobierno de la Generalitat, como el que comandó a través del alcalde de Gandía José Manuel Prieto, su «más humilde servidor», a la consellera de Justicia en la inauguración del Palacio de Justicia de Gandía.

Evidentemente en este socialismo de Diana Morant mentir es un mérito para ser ascendido, lo hemos visto con Pilar Bernabé que es candidata al Ayuntamiento de Valencia y responsable de igualdad en la ejecutiva nacional del PSOE. En el caso de José María Ángel fue aupado a un alto cargo para la reconstrucción, ambos con unos sueldos desorbitados: la delegada, 98.500 euros anuales y el dimitido Alto comisionado, 120.000 euros anuales, mucho más que el propio President de la Generalitat y cualquiera de los Consellers autonómicos, e incluso el investigado José María Ángel ha cobrado 15.000 euros más que el propio Presidente del Gobierno de España.

La investigación de corrupción, las mentiras en la titulación académica de sus más estrechos colaboradores, los actos de coacciones alentados, serían suficientes para que la candidata-ministra pidiera perdón a los valencianos, castellonenses y alicantinos, pero a esta indecencia se une a que esté callada cuando hay un informe de la Guardia Civil que acusa a organismos dependientes del Gobierno de no haber advertido de la riada. Pero lo más insultante para los ciudadanos de la Comunidad es comprobar cómo está callada ante el insulto que nos dirigió Pedro Sánchez en su comparecencia del lunes pasado para rendir cuentas de su gestión durante el año trascurrido, en el que no mencionó para nada la riada de Valencia y las medidas de prevención que piensa ejecutar para prevenir futuras riadas.

Realmente Diana Morant está llevando a su partido a la nada más absoluta, pero lo peor de todo es que cada vez será menos capaz de mirar a los valencianos a la cara, y sin duda su imagen actual queda reflejada en la frase del psiquiatra francés Boris Cyrulnik : «Hay quien permanece en silencio para esconderse, quien baja la cabeza y esquiva las miradas para aislarse de los demás».

Fernando de Rosa es magistrado y diputado del Partido Popular en el Congreso.

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