Imagen de este viernes de María José Catalá firmando el Acuerdo de Vera para proteger la chufa valenciana
Los 55 nuevos compromisos de María José Catalá con los ciudadanos de Valencia
El Ayuntamiento de Valencia ha celebrado esta semana el Debate sobre el Estado de la Ciudad, una cita que pasa completamente desapercibida para los ciudadanos pero que a la larga viene a ser como unas cadenas para la persona que ostenta la alcaldía. No hay obligación, pero sí se busca que esta sesión esté marcada por una batería de anuncios a los que, en este caso, la alcaldesa se compromete para los próximos 12 meses. Obviamente cumplir todo en un año es imposible, pero sí es un indicador de la fuerza que tiene un equipo de Gobierno. María José Catalá se comprometió en 55 cuestiones entre las que hay muchas inversiones, algún cambio que otro en la ciudad y también muchas meras intenciones.
Era la primera cita importante en el Ayuntamiento de Valencia tras la dana, por lo que era de esperar que tanto las zonas más afectadas como la previsión a futuros episodios extremos iban a centrar el listado de anuncios. Sin duda el más importante, tanto por representatividad como por inversión anunciada, es la puesta en marcha de un Plan de Infraestructuras Críticas a desarrollar entre 2026 y 2031, lo que implicaría la gestión tanto de lo que resta de esta legislatura como la siguiente completa. En este apartado se contemplan macro-grupos electrógenos de alta generación para las plantas potabilizadores, la construcción de cuatro nuevos pozos municipales y cuatro plantas potabilizadores dentro de la ciudad, la renovación de «autopistas de agua potable» y la «ampliación de la red de baja presión e incorporación de los pozos municipales a la red».
También se ha comprometido Catalá a instalar cámaras de vigilancia en el nuevo cauce para controlar posibles crecidas, así como repitió ante el Pleno el sistema ya anunciado de «avisos sonoros ante emergencias en La Torre».
Se mejorará el suministro de agua en la zona norte en caso de emergencia, se realizarán obras para «ganar capacidad y calidad de agua en la Planta potabilizadora de La Presa» con valor de 21 millones de euros, se realizará una nueva infraestructura en la planta del Realón para garantizar el agua potable en caso de apagón, se finalizará la redacción de sendos proyectos para construir dos nuevos tanques de tormentas en Nazaret y Grao y se adquirirán teléfonos móviles satelitales y emisoras híbridas para el uso de los servicios esenciales en caso de apagón.
En noveno lugar Catalá anunció un Plan contra el calor extremo por el que se repitió la idea lanzada en verano de crear nuevas zonas de sombra en plazas del centro de la ciudad, así como aumentar las fuentes de agua refrigerada y crear «nuevos refugios climáticos» en Valencia.
En El Saler se instalarán tres cañones más anti-incendios para la lucha contra el fuego, a la que se sumarán 144 nuevas plazas para Bomberos, cuerpo que sumará nueve vehículos nuevos.
Seguridad y Servicios Sociales
La alcaldesa de Valencia también se ha comprometido a convocar 50 nuevas plazas de Policía Local, así como a desplegar la unidad de Policía de Barrio, aumentar 80 nuevos agentes la Unidad de Seguridad, Apoyo y Prevención de la Policía Local y crear una nueva Unidad de Policía Local de Vehículos de Movilidad Personal.
En materia económica Catalá anunció el mantenimiento de la rebaja de impuestos en el IBI, así como la «bonificación del 95 % del ICIO para inversiones tecnológicas que se instalen en la Marina o se amplíen allí». El Servicio de Ayuda a Domicilio será gratuito y su presupuesto se ampliará un «123 %».
En el aspecto de la propia ciudad, el Ayuntamiento pondrá en marcha el Plan Valentia por el que se realizará el «catálogo de criterios de unificaciones de imagen y embellecimiento del centro de la ciudad del ámbito central de Valencia», así como la incorporación de nuevo mobiliario urbano en la plaza del Ayuntamiento. También se anunció la puesta en marcha de 'Culturia', un programa de promoción cultural en el antiguo cauce del Turia. Sin llegar aún al ecuador de las medidas, Catalá realizó una de las medidas más sorprendente: nuevo contrato exclusivo de limpieza, mantenimiento y reposición del mobiliario para el Jardín del Turia con la figura del 'guardaparques'.
Viviendas
En vivienda, Catalá se comprometió a la puesta en marcha de la Agencia del Alquiler con la que dotar de seguridad a los propietarios y que se puedan ofrecer viviendas con precios por debajo del de mercado, así como que anunció que se adjudicarán viviendas a 41 familias en Quatre Carreres y se iniciará la construcción de un nuevo edificio de 90 viviendas en la misma zona.
Valencia tendrá una nueva ordenanza de limpieza y residuos, en la que se incluirán multas por orinar en la calle, y se pondrá en marcha una nueva Ordenanza de Convivencia para limitar las molestias vecinales. El cheque bebé se incrementa de 300 a 400 euros y el Consistorio destinará medio millón de euros para aumentar la conciliación.
70 nuevos trabajadores se incorporarán a los Servicios Sociales y se abrirá una convocatoria de 53 plazas. En Benicalap y Ruzafa se abrirán dos nuevos centros municipales de Servicios Sociales y se proyectará uno más en Torrefiel.
En La Torre se llevará a cabo un proyecto piloto para la atención social a través de la Inteligencia Artificial, se procederá a la apertura de 'La Casita de Mensajeros de la Paz', así como del nuevo CEIP de Malilla y de la nueva escuela infantil municipal en El Cabanyal. El presupuesto para mantenimiento de los colegios aumentará un 75 %, según se comprometió María José Catalá. En cinco bibliotecas municipales se llevará a cabo un proyecto piloto para analizar la viabilidad de proceder a su apertura 24 horas en la época de exámenes.
15 últimas medidas
En las últimas 15 medidas María José Catalá se comprometió a: ordenación, realojo y derribo de las Casitas Rosas, reforma del Mercado de Jesús, proyecto de eficiencia energética para el Mercado Central, nuevo sistema de eficiencia energética en el Mercado de Ruzafa, nuevas salas de lactancia en los mercados municipales de Castilla y Torrefiel, puesta en marcha del Polideportivo del Parque Central, construcción y ampliación de la Instalación Deportiva Elemental de la calle Reina Violant y construcción de una nueva IDE en Malilla, proyecto de un nuevo equipamiento para personas mayores en el distrito de Exposición, inicio de los trámites para rehabilitar la Alquería de Albors como sede de la biblioteca municipal de Orriols, programa de apoyo psicológico exclusivo en los colegios de las pedanías afectadas por la dana, estudio de movilidad ciclo-peatonal en Forn d'Alcedo para valorar una pasarela hacia Turianova, renovación del alumbrado en 17 barrios y en las tres pedanías afectadas por la dana, proyecto piloto de semaforización en los carriles bici más conflictivos, una tarjeta MovimEMT para asociarse con la tarjeta de crédito y proponer Valencia a la candidatura de Ciudad Accesible Europea.
Obviamente esta retahíla de cuestiones quedan ahí. Nadie, tal vez la oposición si no tiene otra cosa que hacer, las revisará con lupa cuando en septiembre de 2026 se vaya a celebrar un nuevo Debate sobre el Estado de la Ciudad. Por descontado que las 55 propuestas no estarán realizadas y en vigor al 100 %, y que alguna de ellas incluso no dan ni para formalizarse en esta legislativa, pero son compromisos que adquiere una alcaldesa con sus ciudadanos, y eso sí que son palabras mayores.