Morant junto a Ximo Puig, su ya predecesor al frente del PSPVEFE / Andreu Esteban

Sánchez descarga en Ximo Puig la responsabilidad de meter a Ábalos en las listas tras premiarle con un puesto de embajador con 130.000 euros de sueldo

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido este jueves en el senado en el marco de la comisión de investigación del conocido comúnmente como caso Koldo. Entre sus intervenciones a los portavoces de los distintos grupo parlamentarios que han querido preguntar, el jefe del Ejecutivo central ha abordado, en no pocas ocasiones con evasivas y otras incluso con reproches del presidente de la comisión, algunos de los asuntos principales que cercan su gestión en el partido y en el Palacio de La Moncloa.

Entre ellos, ha sido cuestionado por los motivos por lo que el exministro de Transportes y hoy día investigado en la supuesta trama de corrupción que instruye el magistrado del Tribunal Supremo (TS) Leopoldo Puente, José Luis Ábalos formaba parte de la lista electoral que el PSOE presentó al Congreso de los Diputados para las elecciones generales del 23 de julio de 2023.

Si su inclusión en la papeleta socialista ya fue llamativa dado que justo dos años antes había salido por la puerta de atrás y sin esperárselo tanto del Gobierno como de la Secretaría de Organización de su formación, más sorpresivo fue aún que fuera como número dos, tan solo por detrás de la ministra de Ciencia, Innovación (en esa época sin la competencia en Universidades), Diana Morant.

«Nuestro partido es federal»

Según ha explicado Sánchez en la Cámara Alta, ese movimiento orgánico es una «práctica habitual» en los partidos políticos cuando se trata de recolocar a altos cargos que han perdido responsabilidades, bien ejecutivas, bien internas. Si bien se ha intentado escudar en que lo hacen «otras organizaciones», lo cierto es que le ha echado la culpa a la federación valenciana, que entonces estaba liderada por Ximo Puig, que semanas atrás había perdido el poder al frente de la Generalitat.

En este sentido, ha indicado que las «cualidades políticas» que tiene Ábalos son «claras». «Una persona elocuente, una persona articulada y que políticamente es una persona sólida», ha indicado justo antes de poner el foco sobre el PSPV de Puig: «Nuestro partido es un partido federal y las propuestas que se hacen parten de las federaciones, en este caso el PSPV, quien propuso a Ábalos como candidato a las listas avalado por el Comité Federal», ha explicado.

Con esta estrategia retórica, Sánchez ha descargado del más mínimo amago de asumir algo de responsabilidad por parte de Morant, quien, al mismo tiempo, no deja de ser su apuesta personal con tal de recuperar la Generalitat, y quien no asumió su actual cargo orgánico como secretaria general del PSPV-PSOE hasta marzo de 2024. Tampoco la titular de Ciencia ha explicitado hasta la fecha si ella tuvo algún papel, más decisivo o menos como cabeza de lista, en elegir a sus acompañantes en la candidatura.

Por el contrario, Sánchez sí apunta directamente a un Puig con quien mantuvo una relación de idas y venidas pero que, en los últimos momentos del de Morella en el Consell, se resquebrajó de arriba a bajo. Ahora bien, pese a ello y, según la versión del presidente del Gobierno de proponer a Ábalos como ticket electoral con Morant, Sánchez premió a Puig con el puesto de embajador de España ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), un trabajo para el que se tuvo que mudar a París y por el que percibe un sueldo de 130.000 euros brutos anuales, a lo que ha de sumar casa en la capital francesa.