Imagen de archivo de de Maribel Vilaplana.
Maribel Vilaplana abandona el hospital con la intención de declarar este lunes ante la jueza de la dana
La causa de la dana de Valencia tiene marcado en rojo este 3 de noviembre: Maribel Vilaplana declara ante la jueza Nuria Ruiz Tobarra. La periodista, que comió con Carlos Mazón aquel 29 de octubre de 2024, deberá aclarar si el presidente de la Generalitat Valenciana dio alguna orden o indicación para la gestión de la emergencia al Cecopi, pero antes de su cita con la Justicia Vilaplana tuvo que ser ingresada en un centro hospitalario.
Cerca de 36 horas antes de acceder al Juzgado de Catarroja la periodista acudió a un centro hospitalario de Valencia presentando una «severa crisis de ansiedad». Esta dolencia tuvo lugar justo en el día en el que Levante-EMV publicó que la periodista enseñó a Mazón un vídeo con la riada en Utiel durante la comida en un céntrico restaurante de Valencia, aunque su entorno desmiente dicha información señalando que Vilaplana «no le mostró el contenido del vídeo a Mazón», según recoge Europa Press.
La situación sanitaria de la periodista es el resultado de la presión mediática a la que ha estado sometida desde hace un año, cuando se desveló que había estado tres horas comiendo con el presidente de la Generalitat el 29 de octubre. Incluso Vilaplana reconoció en una carta que tras aquella exposición pública de su nombre tuvo que hacer frente a un «ingreso hospitalario».
Maribel Vilaplana ha proseguido en cierta manera con su actividad profesional, aunque desde agosto todo cambió. Ella misma remitió la citada carta a los medios de comunicación y en dicha misiva exponía su punto de vista con relación a la comida y las consideraciones que pudo o no comentar el presidente de la Generalitat durante el encuentro. En ningún caso se había apuntado hasta la fecha que tras la comida ambos acudieron hasta el cercano acceso de un parking.
Por qué declara Vilaplana si Mazón no está investigado
La carta de la periodista supuso un antes y un después en la instrucción de la causa de la dana, ya que abría por primera vez la opción de saber cómo fue la reacción del presidente durante las sucesivas llamadas que recibió durante el tiempo que duró la comida, según consta en el registro de llamadas.
Fue Acció Cultural del País Valencià, que ejerce la acusación popular de la mano del exsíndico socialista Manolo Mata, quien solicitó la declaración como investigada de la periodista, cuestión rechaza por la jueza Nuria Ruiz Tobarra ya que su investigación no había incluido hasta el momento a la figura del presidente Carlos Mazón, que goza de aforamiento.
Pero fue la Audiencia de Valencia la que obligó a la magistrada a citar a Maribel Vilaplana como testigo. Aquí se dio una circunstancia un tanto llamativa, ya que las citaciones de la jueza están siendo programadas para las primeras semanas de enero de 2026 y justamente ésta sí tuvo la disponibilidad de agendarse con celeridad.
A ello hay que sumarle que la entidad catalanista también ha conseguido que se le requiera a la periodista que un año después aporte el ticket del parking en el que dejó su coche durante la comida, con el objetivo de verificar las horas de entrada y salida del aparcamiento subterráneo.
Este sábado 1 de noviembre saltaba la noticia de que Maribel Vilaplana se encontraba en un centro hospitalario de Valencia y horas después se conocía que el diagnóstico era una «severa crisis de ansiedad». Fuentes de su entorno han indicado que pese al traspiés de salud, la periodista mantiene intacta su intención de acudir a declarar. Aquí también habría que precisar que es obligatorio cumplir con una citación judicial, pero la lectura sería que la periodista no contempla utilizar su estado de salud para intentar posponer su cara a cara con Nuria Ruiz Tobarra y las partes.
Este lunes 3 de noviembre será el momento en el que la periodista acuda al Juzgado de Catarroja y una vez en la sala tiene la obligación de decir la verdad, ya que sino puede enfrentarse a un delito de falso testimonio. Así que de lo que declare Maribel Vilaplana pudiera darse la situación de que la jueza instructora del caso decida elevar la causa al Tribunal Superior de la Comunidad Valenciana para que se investigue a Carlos Mazón, ya que al gozar de aforamiento sería dicho órgano judicial el encargado de las pesquisas contra el presidente de la Generalitat Valenciana.