Imagen de unos huevos camperos de Mercadona
Guillén, la familia que empezó repartiendo en moto y ahora produce cinco millones de huevos al día para Mercadona
Cuando Benjamín Guillén Ferrer comenzó a vender huevos por Valencia con una moto Ossa y una cesta de madera allá por la década de los sesenta del siglo pasado no podría imaginar que su empresa acabaría convirtiéndose en uno de los gigantes del sector y proveedora de la principal cadena de supermercados de España.
Guillén había dejado atrás Gúdar, su localidad natal en la provincia de Teruel, para trasladarse a la capital del Turia. Su negocio, al que se incorporó su hermano Joaquín, consistía en comprar huevos por la Comunidad Valenciana para venderlos posteriormente. Así, hasta que en 1984 se constituyó Huevos Guillén.
Ocho años más tarde, la empresa familiar decidió integrar todo el proceso productivo. Fruto de esa apuesta llegó el punto de inflexión para la compañía. En 1997, Mercadona se fijó en Huevos Guillén. La familia cautivó a la compañía presidida por Juan Roig, y en 2000 se convirtió en proveedor exclusivo de las tiendas de la cadena valenciana.
Veinticinco años después, Huevos Guillén, cuya sede central se encuentra en la localidad valenciana de Paterna, es la empresa líder del sector avícola de puesta en España, especialista en producción de huevo de gallina, codorniz y ovoproductos. La firma ha implantado el Modelo de Calidad Total de Mercadona y deja claro que «nuestra razón de ser es la calidad y la seguridad alimentaria», dos premisas fundamentales para poder servir durante más de un cuarto de siglo a los supermercados de Juan Roig.
En grandes cifras, la familia Guillén cuenta en la actualidad con doce granjas propias, emplea a 550 profesionales, fabrica quince millones de productos y vende cinco millones de huevos al día.
Aquel negocio familiar que comenzó con una moto y una cesta cubierta de paja para que los huevos no se rompieran es hoy una gran compañía con centros de producción repartidos por toda España. Mercadona, su principal aliado, concentra más del 75 por ciento de sus ventas.
El siguiente reto de la familia Guillén pasa por ser la primera empresa española en producir al 100% huevos de sistemas libres de jaula. El compromiso de la compañía «incluye también la mejora de los estándares de bienestar animal de nuestras gallinas sueltas en el gallinero, con la eliminación progresiva de los sistemas combinados y la adaptación de los actuales, eliminando puertas (para 2027) y particiones internas (como muy tarde en 2030) para favorecer su movilidad».
Huevos Guillén explica que «inició hace años este proyecto de conversión, para dar respuesta tanto a la creciente sensibilidad social en relación al bienestar animal, como para satisfacer las demandas del consumidor por los huevos ecológicos, camperos y de gallinas sueltas en el gallinero».
La inversión total de este proyecto revolucionario alcanzará los 60 millones de euros e implicará a todas las instalaciones de la empresa en el territorio nacional.