Vehículo de Miguel Ricart y pruebas en el depósito judicial
La supuesta coincidencia entre Miguel Ricart y la testigo que vio a cuatro jóvenes en el famoso Opel Corsa blanco
La última versión que Miguel Ricart difundió en el canal de YouTube «El Rincón del Disidente» antes de pedir perdón públicamente incluía un elemento que reactivó el interés mediático: aseguraba que en el Opel Corsa blanco viajaban cuatro personas, exactamente el mismo número que declaró una mujer que se cruzó con un coche de esas características la noche de la desaparición de Miriam, Toñi y Desirée.
Durante semanas, esa coincidencia numérica volvió a agitar debates y especulaciones, pese a que Ricart nunca había mencionado nada parecido en las versiones que ofreció durante las últimas tres décadas. Sin embargo, ese paralelismo se ha derrumbado de golpe tras la rectificación que el propio Ricart publicó en sus redes sociales el 12 de noviembre, donde admite que todo lo que dijo era falso.
Imagen desde el balcón de Dolores Badal, la testigo que vio por última vez a las niñas de Alcàsser
En ese relato ya desmentido, Ricart sostuvo que en el coche viajaban Antonio Anglés, él mismo, El Nano y Mauricio Anglés. Esa supuesta composición cuadraba, en apariencia, con la percepción parcial de la testigo, Dolores Badal, que dijo haber visto «cuatro chicos jóvenes» dentro de un Opel Corsa blanco parado en el arcén. La mujer, sin embargo, nunca pudo identificar a los ocupantes.
La coincidencia alimentó titulares durante días, pero el propio Ricart la ha invalidado. En el vídeo que grabó para rectificar, afirma de forma categórica que mintió y que quiso implicar falsamente a Mauricio Anglés. «Es falso todo, todo eso es mentira», declaró en su mensaje. También pidió perdón a su familia y aseguró que «esto no va a volver a ocurrir».
Su reconocimiento elimina la única pieza de su relato que parecía enlazar superficialmente con un testimonio recogido en la investigación del caso en los años noventa. Además, el polígrafo al que se sometió voluntariamente Mauricio Anglés ya había contradicho esa versión antes de la disculpa pública del exconvicto.
La supuesta coincidencia entre Ricart y la testigo del Opel Corsa blanco, utilizada en las últimas semanas para dar verosimilitud a su testimonio, queda de este modo totalmente desmantelada. No solo porque la testigo nunca identificó a nadie, sino porque Ricart ahora reconoce que aquella afirmación no era cierta y formaba parte de un relato que él mismo describe como un error.