Instante en el que Gabriel Rufián aparta la cara a Salomé Pradas cuando intenta saludarle con dos besos
La falta de cortesía de Rufián con Salomé Pradas antes de hacerle llorar: le hace una 'cobra' a la exconsellera valenciana
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No pocas dosis del protagonismo mediático y político del que hoy día goza el portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en el Congreso de los Diputados, Gabriel Rufián es consecuencia de lo que muchos catalogaron en su momento como «espectáculos», «shows» o «performance» como consecuencia de llevar a la Cámara Baja objetos como una impresora, unas esposas o utilizar una retórica cuanto menos inflamada.
Con esa querencia hacia el protagonismo, era de suponer que el independentista no iba a dejar pasar un escenario de total importancia como es lo que ha sucedido este lunes en San Jerónimo por la comparecencia de la que fuera consellera de Justicia e Interior y competente en Emergencias el día de la dana de Valencia, Salomé Pradas, en el marco de la comisión de investigación que se lleva a cabo en el Congreso. Y, como era de prever, así ha sido.
Ni siquiera ha hecho falta que la exdirigente comenzase su comparecencia. Pocos segundos después de entrar en la sala donde se ha desarrollado la sesión, Pradas ha saludado a varias personas, entre ellos el propio Rufián, a quien se ha acercado expresamente. Ha sido justamente en este momento cuando el cesionista ha ejercido de él mismo.
Tras darse un apretón de manos, la exconsellera ha hecho el gesto para darle los dos habituales besos. Sin embargo, Rufián le ha retirado la cara y le ha negado ese saludo, haciendo lo que comúnmente se conoce como una 'cobra'. La reacción de Pradas no ha ido más allá y, por tanto, no le ha dado la oportunidad al de Esquerra de un segundo golpe de efecto. Simplemente, ha hecho un pequeño gesto con la cabeza y mientras él se ha sentado en su asiento ella ha ocupado la ubicación que tenía asignada para la comparecencia.