Imagen de Hortensia Herrero, vicepresidenta de Mercadona

Imagen de Hortensia Herrero, vicepresidenta de MercadonaCAHH

El Centro de Arte Hortensia Herrero, el regalo de la vicepresidenta de Mercadona para la Navidad

Hablar hoy de Valencia y de su efervescencia cultural obliga a detenerse en la figura de Hortensia Herrero, una de las grandes protagonistas de la transformación silenciosa pero profunda que ha vivido el corazón de la ciudad en la última década. Vicepresidenta de Mercadona y esposa del empresario Juan Roig, Herrero ha sabido trasladar su visión empresarial al ámbito del mecenazgo artístico, apostando por la restauración rigurosa, el respeto por la historia y la voluntad de devolver a los valencianos un patrimonio que, durante años, permaneció oculto o deteriorado.

Gracias a esa determinación, auténticas joyas del arte y la arquitectura vuelven a lucir hoy en la capital del Turia, no como piezas de museo aisladas, sino como espacios vivos integrados en el pulso cotidiano de la ciudad.

A esa trayectoria de compromiso con el arte y la recuperación del patrimonio se suma ahora un regalo muy especial para las fiestas: una programación navideña pensada para compartir, descubrir y celebrar el arte en el Centro de Arte Hortensia Herrero. Durante el mes de diciembre y los primeros días de enero, el CAHH se convierte en un punto de encuentro cultural abierto a todos los públicos, con actividades que combinan la divulgación artística, la creatividad y la música, y que invitan a vivir la Navidad desde una mirada diferente.

Desde mediados de diciembre, las mañanas y las tardes del centro se llenan de propuestas familiares. Talleres creativos como Manos al arte o Arte contacto permiten a los más pequeños explorar materiales, obras y emociones a través del juego y la experimentación, siempre acompañados de un adulto. Otras actividades, como Un museo ideal o Misión en el museo, convierten la visita en una aventura participativa en la que el espacio expositivo se recorre con curiosidad y preguntas, fomentando una relación cercana y natural con el arte. También hay espacio para la lectura y la reflexión con sesiones de Entre arte y lectura, y para la fotografía contemporánea con Click & CAHH, pensadas para públicos diversos y con una duración adaptada al ritmo de las fiestas.

La programación navideña no se limita a las actividades infantiles. A lo largo de varias jornadas de diciembre y enero, el centro propone visitas nocturnas que permiten descubrir la colección permanente y la arquitectura del edificio en un ambiente distinto, más íntimo y sugerente. Algunas de estas visitas se completan con encuentros pensados para la comunidad de Amigos del CAHH, en los que el recorrido arquitectónico se acompaña de una copa, reforzando la idea del museo como lugar de convivencia y disfrute compartido. La música también tiene su protagonismo con conciertos de villancicos que llenan de sonido y emoción los espacios del centro, conectando tradición y contemporaneidad en un mismo gesto.

El acceso a esta programación especial mantiene el espíritu inclusivo del proyecto, con entradas a partir de siete euros y condiciones claras para las familias: todos los niños deben acudir acompañados de un adulto y cada participante debe contar con su entrada, mientras que los menores de entre cero y tres años pueden acceder de forma gratuita con reserva previa, salvo en actividades concretas.

El legado de Hortensia Herrero en Valencia

Esta intensa actividad navideña se entiende mejor si se enmarca en el legado más amplio de Hortensia Herrero en Valencia. En los últimos catorce años, su mecenazgo ha hecho posible la recuperación de un auténtico triángulo artístico que hoy define el nuevo centro histórico de la ciudad. El primer vértice fue la restauración integral de la iglesia de San Nicolás de Bari, iniciada en 2011. Durante cinco años, equipos de la Universitat Politècnica de València y arquitectos especializados devolvieron a la luz más de 1.900 metros cuadrados de frescos barrocos, transformando el templo en lo que muchos ya llaman la «Capilla Sixtina valenciana» y convirtiéndolo en una visita imprescindible tanto para vecinos como para visitantes.

Iglesia de San Nicolás de Bari (Valencia).

Iglesia de San Nicolás de Bari (Valencia).Getty Images

El segundo vértice llegó con la adquisición y rehabilitación del Palacio de los Valeriola, sede actual del Centro de Arte Hortensia Herrero. Las obras, iniciadas en 2018, no solo recuperaron un edificio histórico con una inversión cercana a los cuarenta millones de euros, sino que sacaron a la luz restos del circo romano y de un antiguo patio islámico, integrando capas de historia en un espacio dedicado al arte contemporáneo. El resultado es un centro icónico que dialoga constantemente entre pasado y presente, entre muros centenarios y obras actuales.

El triángulo se cerró recientemente con la restauración de la iglesia de los Santos Juanes, frente a la Lonja y el Mercado Central. Anunciada en 2021 y culminada tras años de trabajo, la intervención ha devuelto el esplendor a los frescos de Antonio Palomino y ha recuperado fachada, cubierta y campanario, incorporando además una experiencia inmersiva que multiplica el impacto visual y emocional del conjunto. A este legado arquitectónico se suma una joya esencial: la restauración integral de la talla original de la Virgen de los Desamparados, presentada en 2014, que permitió conocer con precisión su datación y estado interno y devolver a la patrona de Valencia toda su dignidad artística.

La programación especial de Navidad del Centro de Arte Hortensia Herrero no es, por tanto, un gesto aislado, sino una extensión natural de una forma de entender el mecenazgo como servicio a la ciudad. Abrir las puertas del arte durante las fiestas, invitar a familias, niños y adultos a participar y descubrir, es también una manera de consolidar ese regalo colectivo que hoy Valencia disfruta.

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