Imagen de archivo de la alcaldesa de la localidad valenciana de Favara, Pilar Sala
La alcaldesa de Favara denuncia una campaña de acoso político de la oposición tras la salida de varios concejales
La alcaldesa de la localidad valenciana de Favara, Pilar Sala, ha denunciado públicamente una campaña de «presiones, intimidación y acoso político» por parte de la oposición «tras negarse a ocultar» información urbanística relevante, entre ella la situación de una caseta vinculada a la exalcaldesa Oro Azorín y cumplir con su obligación legal de colaborar con la Justicia. «Un clima de hostigamiento» que ha desembocado en la dimisión de varios concejales del actual equipo de gobierno «por no estar dispuestos a formar parte de una dinámica de intimidación».
Según ha explicado la primera edil, el Ayuntamiento de Favara remitió a la Fiscalía toda la documentación solicitada en el marco de una investigación sobre actuaciones urbanísticas del anterior mandato, que se inició tras una denuncia del PSPV-PSOE. Entre esa información, se incluye la relativa a diversas construcciones, una de ellas una caseta relacionada con la exalcaldesa, cuya situación urbanística el actual Ejecutivo local se negó supuestamente a ocultar o silenciar.
«El Ayuntamiento ha hecho lo que está obligado a hacer: trasladar toda la información disponible, sin excepciones y sin mirar nombres», ha subrayado Sala, quien ha insistido en que colaborar con la Justicia «no es una opción política, sino una obligación legal de cualquier administración pública».
«Amenazas y presiones directas»
Además, la alcaldesa sostiene que esta decisión «de no ocultar información ni aceptar pactos de silencio heredado provocó una reacción inmediata de la exalcaldesa Oro Azorín que ha iniciado una estrategia de amenazas y presiones directas contra concejales del gobierno municipal y contra la propia alcaldesa con el objetivo de generar miedo, desacreditar al Ejecutivo local y forzar su inacción».
«En Favara algunos pretenden que la ley se aplique solo a los demás. Este Ayuntamiento garantiza que la ley se cumple siempre, sin excepciones y sin miedo», ha advertido Sala, quien ha defendido que «no todo vale en política». «Amenazar a concejales para impedir que un Ayuntamiento actúe con transparencia y cumpla la ley es una línea roja que no se puede cruzar».
Por último, el Partido Popular de Favara se denuncia también «la existencia de acuerdos políticos no escritos en etapas anteriores para ocultar determinadas actuaciones urbanísticas, extremos que han sido reconocidos públicamente en sede plenaria y que ahora deberán ser analizados en el ámbito judicial correspondiente». «Favara no va a retroceder a la política del silencio, del miedo ni de los favores cruzados. Mientras yo sea alcaldesa, este Ayuntamiento estará del lado de la legalidad, aunque incomode a quienes se creían intocables», ha asegurado Sala.