Imagen de archivo de la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, junto al presidente de la CHJ, Miguel PoloDelegación del Gobierno en la Comunidad Valenciana

La enésima declaración judicial que evidencia la desidia del Gobierno en la dana de Valencia

La jueza Nuria Ruiz Tobarra, con el aval por unanimidad de la Audiencia de Valencia, no investiga el papel de la Confederación Hidrográfica del Júcar en la emergencia de la dana de Valencia, pero su papel está en tela de juicio a tenor de las declaraciones que ha tenido que escuchar la propia magistrada. La segunda testifical de José Miguel Basset, jefe operativo de la emergencia de la dana, ha sido la enésima ocasión en la que se ha señalado al «silencio» de Miguel Polo para aportar los datos de caudales y su relevancia durante el Cecopi.

«¿Miguel Polo alertó de la subida del Poyo?», le ha preguntado un abogado este lunes a José Miguel Basset. El que fuera jefe operativo de la emergencia de la dana e inspector jefe del Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia, ahora ya jubilado, ha contestado un rotundo «no lo recuerdo ni de lejos».

Pero ésta no ha sido la única frase de Basset, entre la primera declaración del viernes y la continuación de este lunes, contra el presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar durante el Cecopi del 29 de octubre. Y tampoco es la primera vez que la jueza de la dana tiene que escuchar como aparece el nombre de Miguel Polo para indicar una inusitada forma de participar en la gestión de una emergencia tan importante.

Los autos de la jueza y de la Audiencia de Valencia han reforzado la seguridad judicial de un Miguel Polo insistentemente señalado en sede judicial, ya que hasta la propia Pilar Bernabé hizo referencia a su silencio durante el día de la tragedia de Valencia.

Basset, durante dos días, ha insistido en el papel del presidente de la CHJ durante la reunión del Cecopi, ya que al exjefe de Bomberos no le consta que Polo transmitiera en vivo los datos que sí presentaba el SAIH.

Ésta no es una cuestión personal de Basset, ya que Jorge Suárez, máximo técnico de la emergencia de la dana, expuso ante la jueza que «la CHJ no aportó más información que el tema de Forata» y que cuando él pregunto a Miguel Polo éste le contestó «que preguntara a Protección Civil».

Los dos técnicos superiores en la emergencia señalaron el silencio de Polo, presente en el Cecopi al más puro estilo como si lo que se hablaba no fuera con él, más allá de la situación de Forata.

Que dos cargos técnicos señalen a Polo ya sería suficiente como para que se pudiera entender, judicialmente, que dicha actitud interfirió drásticamente en el devenir de la reunión del Cecopi. Mientras se debatía sobre Forata, el SAIH registraba una crecida inusitada del caudal del Poyo de la que Polo no informó en directo al resto de asistentes.

Para entender la actitud del presidente de la Confederación aquel 29 de octubre hay que remontarse al mayor cargo político que ha señalado su papel en el Cecopi. Pilar Bernabé ya declaró ante la jueza de la dana que el propio Polo «no me avisó del desbordamiento del Magro» y que fue ella misma la que, tras enterarse por la prensa de la citada crecida, decidió contactar con él para que le explicara la situación.

Hasta la propia Salomé Pradas, en su declaración como imputada, hizo referencia al silencio de Polo sobre la situación del barranco del Poyo al afirmar que sobre la cuenca no se tuvo conocimiento de la situación real hasta «sobre las 21 horas».

Pero por mucho que los principales testigos presentes en el Cecopi señalen a la misma persona, ni la jueza ni la Audiencia de Valencia consideran que existen fundamentos como para que se le investigue.

¿Y qué dijo el propio Polo sobre su silencio? Pues el presidente de la CHJ que «verbalmente» no avisó «a nadie de la información sobre la crecida del Poyo porque es una información que se ha mandado por el cauce habitual por el que tiene que ir esa información», a lo que incluso sumó que a las 18:43 horas ya sabía del desbordamiento del barranco en la zona sur de Valencia y que tampoco lo transmitió al Cecopi porque «estás viendo esos caudales y tampoco te llega a sorprender lo que está pasando».

¿Y por qué si todos señalan el sorpresivo silencio de Polo no está imputado? Pues porque la jueza estimó en un auto que al presidente de la CHJ no se le puede responsabilidad porque «los responsables de la emergencia, directores del plan especial de inundaciones, no hicieran uso del SAIH, no analizaran los datos pluviométricos, las previsiones meteorológicas ni las informaciones de los medios de comunicación, ni las llamadas al 112, o que, pese a que sabían que los barrancos estaban al borde del colapso, no los controlaran».

La posición de la magistrada ha contado en casi media docena de ocasiones con el visto bueno de la Audiencia de Valencia para no responsabilizar penalmente al presidente de la CHJ que se calló durante el Cecopi la tragedia que estaba asolando los municipios por los que discurre el barranco del Poyo.