Imagen de archivo de un hombre detenido por la Guardia Civil en la provincia de AlicanteGuardia Civil

Radiografía de los delincuentes extranjeros en Valencia, Alicante y Castellón: los diez delitos más frecuentes

Los últimos datos del Ministerio del Interior confirman que, aunque la mayoría de los detenidos sigue teniendo nacionalidad española, la tasa de criminalidad entre la población extranjera es proporcionalmente más alta

La delincuencia registrada en la Comunidad Valenciana durante 2024 vuelve a situar el foco en un debate incómodo y recurrente: la relación entre inmigración y criminalidad. Los últimos datos oficiales del Ministerio del Interior, cruzados con las estadísticas poblacionales del Instituto Nacional de Estadística (INE), dibujan un escenario complejo que exige matices y contexto, pero que deja una conclusión clara en términos proporcionales.

En cifras absolutas, la mayoría de los detenidos y personas investigadas en España siguen siendo de nacionalidad española. Así lo certifica el INE: en 2023, el 72,3 % de los condenados tenía nacionalidad española. Sin embargo, cuando se analiza la tasa por cada 1.000 habitantes mayores de edad, la diferencia se amplía de forma notable. La población extranjera registró una tasa de 14,6 condenas por cada 1.000 habitantes, frente a las 5,8 de la población española. Es decir, una incidencia 2,5 veces superior en términos relativos.

Ese mismo patrón se reproduce en la Comunidad Valenciana, una de las regiones con mayor peso de población extranjera y también con mayor volumen de infracciones penales registradas.

Valencia

La provincia de Valencia cerró 2024 con 32.989 infracciones penales que acabaron en detención o investigación. Los delitos contra el patrimonio encabezan la estadística, con 12.292 casos, especialmente hurtos (5.477) y robos con violencia o intimidación (1.704).

A continuación aparecen los delitos contra las personas (7.836), donde destacan los malos tratos en el ámbito familiar (5.730), muy por encima de lesiones u otros delitos violentos. El tráfico de drogas, encuadrado en los delitos contra la seguridad colectiva, suma 1.989 actuaciones, consolidándose como uno de los focos más relevantes de la actividad policial.

Alicante

En Alicante, con 28.637 infracciones penales registradas, el esquema es similar. Los delitos contra el patrimonio vuelven a liderar la clasificación (9.854), seguidos por los delitos contra las personas (7.321). Los malos tratos familiares (5.194) concentran la mayor parte de esta categoría.

La provincia alicantina destaca también por el volumen de robos con violencia en la vía pública (817) y por el tráfico de drogas (1.618), un fenómeno que las fuerzas de seguridad vinculan, en parte, a su condición de territorio turístico y a la presencia de redes criminales con ramificaciones internacionales.

Castellón

Castellón presenta cifras más bajas en términos absolutos, con 6.177 infracciones penales, pero reproduce las mismas tendencias. Los delitos contra las personas (1.820) y contra el patrimonio (1.517) concentran la mayor actividad, con especial peso de la violencia doméstica (1.224) y los robos con fuerza en viviendas y establecimientos.

El tráfico de drogas, con 223 casos, mantiene una presencia significativa si se compara con el tamaño de la provincia y su población.

El factor demográfico

La clave para interpretar estos datos no está solo en el número total de delitos, sino en su relación con la estructura demográfica. La población extranjera representa un porcentaje claramente inferior al de la población española en las tres provincias, pero su peso entre los detenidos y condenados es mayor cuando se mide en términos relativos.

Así, los datos oficiales confirman una realidad estadística: en la Comunidad Valenciana, como en el conjunto de España, la criminalidad asociada a la población extranjera es proporcionalmente más elevada que la de la población nacional.