Imagen del dispositivo de la Guardia Civil frente a la vivienda en la que se cometió el crimen
Dos mandos conectados a la Play, la versión de un padre y su hijo y las dudas sobre la autoría del crimen de Sueca
«Todas las hipótesis están abiertas». La delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, verbalizó este domingo el estado de las investigaciones de la Guardia Civil acerca de la muerte de Álex, el niño de 13 años fallecido tras ser acuchillado en la localidad de Sueca.
Un hombre de 48 años, padre de un amigo de la víctima, se entregó ensangrentado en el cuartel de la Benemérita en el municipio valenciano y confesó ser el autor del crimen. Quedó detenido a la espera de pasar a disposición judicial.
Sin embargo, los agentes del Grupo de Homicidios encargados del caso tienen una duda. Creen que trata de encubrir a su hijo. El menor, de 13 años al igual que la víctima, sostuvo este domingo la misma versión que su progenitor.
El padre sostiene que tuvo un «ataque de locura». Habría entrado en la habitación en la que los dos niños, compañeros de colegio, jugaban en la Playstation y habrían mantenido una discusión. Y mató al amigo de su hijo, siempre según su confesión. Cuando los agentes llegaron a la casa hallaron los dos mandos del videojuego todavía conectados a la consola. Allí yacía el cuerpo sin vida de Álex, al que se la practicará este lunes la autopsia en el Instituto de Medicina Legal de Valencia.
Esta prueba y las huellas halladas en el cuchillo y el bate de béisbol intervenidos por la Guardia Civil en la casa donde se perpetró el crimen resultarán claves para el esclarecimiento de los hechos.
Imagen de la concentración celebrada este domingo en Sueca
El padre, que ha sido informado de que su hijo de 13 años resulta inimputable a efectos penales, se mantiene en su versión, corroborada por el menor, sobre un caso que ha conmocionado a la localidad de Sueca, que este domingo celebró una concentración silenciosa en memoria del pequeño Álex.