Imagen de archivo de una barca en la ruta de las Cuevas de San JoséTurismo La Vall d'Uixò

El río subterráneo navegable más largo de Europa busca barqueros: sueldos de casi 29.000 euros anuales

El plazo para presentar las solicitudes termina el 9 de febrero y tan solo se necesitan dos requisitos indispensables

La provincia de Castellón esconde joyas increíbles de las que muchas veces no somos del todo conscientes. Desde castillos que vigilan silenciosos colinas y reliquias medievales cargadas de historia, hasta enclaves naturales únicos que parecen sacados de otro mundo, como el río subterráneo navegable más largo de Europa, oculto en el interior de las cuevas de San Josep, en la Vall d’Uixó. Un lugar que no solo asombra por su belleza y misterio, sino que ahora también se convierte en una oportunidad laboral para quienes quieran trabajar en uno de los grandes iconos turísticos de la Comunidad Valenciana.

La empresa pública Emsevall ha lanzado una nueva convocatoria de empleo con el objetivo de reforzar la atención al visitante en las Cuevas de San José, un recurso que recibe miles de personas cada año y que concentra gran parte de su actividad en fines de semana y periodos vacacionales. La oferta incluye varias plazas de guía-barquero, directamente vinculadas a la navegación por el río subterráneo, además de un puesto para la oficina de turismo. En el caso de los barqueros, se trata de empleo fijo-discontinuo a jornada completa, con una retribución bruta anual que ronda los 28.900 euros, una jornada de 35 horas semanales y un total de algo más de 1.500 horas efectivas de trabajo al año, además de 31 días de vacaciones.

Requisitos del puesto

El trabajo exige disponibilidad horaria amplia, de lunes a domingo y también en festivos, ya que el mayor volumen de visitas se concentra en Navidad, Semana Santa y, sobre todo, en verano. No es un empleo de despacho, sino una profesión muy ligada al trato directo con el público y a un entorno natural singular. Para optar a una de estas plazas es imprescindible contar con el curso homologado de barquero con pértiga y acreditar al menos 400 horas de experiencia real en este tipo de navegación. El proceso de selección combina una fase de concurso, en la que se valoran la experiencia previa y el conocimiento de idiomas, y una fase de oposición con pruebas teóricas y prácticas, donde los aspirantes deben demostrar tanto su habilidad con la barca como su capacidad para explicar el recorrido de forma clara y atractiva.

Más allá de la navegación, el día a día del guía-barquero incluye controlar accesos y horarios, organizar embarques y desembarques, atender incidencias durante la visita, realizar tareas de mantenimiento dentro y fuera de la cueva y colaborar puntualmente en otros servicios del paraje. Desde la dirección de Emsevall insisten en que se trata de puestos con un alto nivel de exigencia, ya que quienes desempeñan estas funciones son la imagen directa de las cuevas y, en buena medida, de la propia Vall d’Uixó ante los visitantes.

Y es que trabajar en les Coves de Sant Josep no es hacerlo en un lugar cualquiera. Este enclave, situado en pleno entorno de la Sierra de Espadán, guarda en su interior un sistema subterráneo que todavía hoy no se conoce por completo. El río San Josep recorre casi tres kilómetros bajo tierra, aunque solo una parte es visitable en barca y a pie. Su origen y su final siguen siendo un enigma, lo que añade un componente casi mágico a un recorrido en el que el silencio, la temperatura constante y el sonido del agua envuelven al visitante desde el primer momento.

Una mujer realizando el paso en kayak por las Cuevas de San José, en CastellónCuevas Turísticas

La historia de estas cuevas se remonta a miles de años atrás. En sus accesos se han hallado restos que evidencian la presencia humana ya en el Paleolítico Superior, y también dejaron su huella íberos y romanos, como demuestra una inscripción dedicada a un personaje de la nobleza romana encontrada en las inmediaciones. Las exploraciones modernas comenzaron a principios del siglo XX y, poco a poco, fueron desvelando lagos, sifones y galerías que hoy forman parte del recorrido turístico. La iluminación instalada en la década de 1930 permitió abrir las cuevas al público, y desde entonces la investigación no ha dejado de avanzar.

En su interior se suceden espacios tan sugerentes como la Sala de los Murciélagos, el Lago Azul, el Lago del Diablo o la Galería de los Sifones, junto a formaciones de piedra moldeadas durante millones de años que parecen auténticas esculturas naturales. Todo este paisaje subterráneo comenzó a formarse hace unos 250 millones de años, cuando el agua empezó a erosionar lentamente la roca caliza, dando lugar a un entorno que aún hoy sigue cambiando.

Las Cuevas de San José, en Castellónturismolavallduixo.com

Lejos de estar completamente exploradas, las cuevas continúan dando sorpresas. En los últimos meses se han descubierto nuevas galerías que amplían la extensión conocida del sistema y refuerzan su consideración como una de las grandes cavidades del país. Un recordatorio de que, bajo la montaña, todavía queda mucho por descubrir.

Visitar las cuevas es una experiencia que se puede disfrutar durante todo el año gracias a la temperatura estable del interior, en torno a los 20 grados. El recorrido habitual dura unos tres cuartos de hora y combina la navegación en barca con un pequeño tramo a pie, aunque también existen propuestas más aventureras como el espeleokayak, que permite recorrer zonas menos transitadas del río en grupos reducidos. Todo ello convierte a les Coves de Sant Josep en un lugar donde naturaleza, historia y turismo se dan la mano.