Imagen del presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, y el portavoz de Vox en las Cortes Valencianas, José María LlanosEP

El crecimiento de Vox en Aragón y el auge en las encuestas ponen a prueba su pacto con el PP en la Comunidad Valenciana

El partido de Abascal debe dirimir si mantiene su alianza con los populares o cambia de estrategia en la recta final de la legislatura

El crecimiento de Vox en las elecciones autonómicas celebradas este domingo Aragón y el auge en las encuestas ponen a prueba su pacto con el PP en la Comunidad Valenciana. La formación dirigida por Santiago Abascal se encuentra en la tesitura de mantener su alianza con los populares o cambiar de estrategia en la recta final de la legislatura.

A poco más de un año para las elecciones autonómicas y municipales, Vox es la formación que más crece en las encuestas. Algunos sondeos, como el que encargó Compromís a la empresa GfK, le llegan a situar como primera fuerza política en las Cortes Valencianas.

Las encuestas reflejan que al PP le pasaría factura la dana y perdería representación respecto a los cuarenta diputados con los que cuenta en la actualidad. Por el contrario, los sondeos disparan a Vox, que absorbería el voto que pierden los populares. El resultado de la ecuación sería que el centro derecha estaría en condiciones de seguir gobernando en la Generalitat, pero con una correlación de fuerzas distintas que impediría al PP continuar con un Ejecutivo en minoría.

Vox brindó su apoyo a Juanfran Pérez Llorca para ser investido presidente de la Generalitat en sustitución de Carlos Mazón. Meses atrás había pactado con el PP los Presupuestos de 2025, prorrogados a la espera de una nueva negociación.

En las Cortes Valencianas, que esta semana reanudan el periodo de sesiones, se constatará el estado de salud del pacto entre ambas formaciones, con iniciativas legislativas pendientes de aprobar, como el segundo decreto de simplificación o los Presupuestos para el año en curso.

Otro frente que testará la alianza entre el PP y Vox tiene su foco en el Ayuntamiento de Alicante, donde los partidos de izquierdas plantean una moción de censura contra el alcalde, el popular Luis Barcala, a cuenta del escándalo de las Viviendas de Protección Pública. La continuidad de Barcala al frente del Consistorio de la segunda ciudad de la Comunidad Valenciana está en manos de la decisión de Vox.