Imagen de archivo de Morant, Alegría y Redondo tomada el pasado mes de diciembre
La debacle de Alegría y las malas encuestas disparan la alarma en el PSOE valenciano con Morant como candidata
La debacle de Pilar Alegría y las malas encuestas electorales ha disparado la alarma en el PSOE valenciano con Diana Morant como candidata.
La todavía ministra de Ciencia admitió que se sentía «identificada» con su excompañera de Gobierno pero, como ya anticipó antes de que hablaran las urnas en la región vecina, tratará de desligar el cataclismo socialista en las elecciones autonómicas celebradas este domingo en Aragón del contexto político de la Comunidad Valenciana.
Sin embargo, el resultado de los comicios aragoneses ha disparado las dudas en relación a la idoneidad de Morant como aspirante a la Presidencia de la Generalitat.
La primera prueba electoral de la estrategia de Pedro Sánchez de situar como candidatos a las elecciones autonómicos a sus ministros se ha saldado con una caída histórica de los socialistas en Aragón.
Al respecto, a favor de Morant juega que en la Comunidad Valenciana no se celebrarán las elecciones autonómicas hasta el último domingo de mayo de 2027, salvo el improbable caso de que el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, decreto un adelanto. El PSPV-PSOE gana tiempo, pero las encuestas apuntan a una tendencia a la baja de sus opciones.
El último sondeo encargado por Compromís a la empresa GfK situaba a los socialistas como última fuerza política en la Comunidad Valenciana. La identificación de Morant con el sanchismo y el voto de castigo que reflejan las urnas en Aragón han activado la alerta en sectores críticos del socialismo valenciano que recelan de las posibilidades de una candidata impuesta desde La Moncloa.
La alternativa de Pilar Bernabé parece descartada, toda vez que la delegada del Gobierno constituye la apuesta de Pedro Sánchez para liderar la candidatura al Ayuntamiento de Valencia para las elecciones municipales.