Derivación de agua del río Jardín al trasvase Tajo-SeguraAYUNTAMIENTO

El trasvase Tajo-Segura salva de una inundación histórica a una capital española

La Confederación Hidrográfica del Júcar deriva 400.000 metros cúbicos hacia las balsas del acueducto ante el colapso de las zonas de laminación y un fallo en la red de saneamiento de Albacete

La infraestructura del trasvase Tajo-Segura ha evitado que Albacete sufra una inundación de gran magnitud en pleno episodio de lluvias persistentes. La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) ha recurrido al acueducto como vía de emergencia para desviar caudales que el sistema hidráulico urbano no podía absorber debido a un problema en la red de saneamiento y a la previsión de nuevas precipitaciones en la sierra de Alcaraz.

La actuación se ha adoptado después de que las zonas de laminación previstas en el término municipal, como las de La Herrera y La Lobera, agotaran su capacidad antes de lo previsto. El tramo subterráneo del canal de María Cristina, que atraviesa la ciudad, presenta deficiencias que impiden que los colectores alivien correctamente, lo que ya había provocado inundaciones en distintos puntos de la capital manchega.

Ante ese escenario, los técnicos de la CHJ han ampliado la capacidad de almacenamiento de la conducción del trasvase para reducir los niveles en el canal y evitar daños mayores.

400.000 metros cúbicos

La solución adoptada pasa por derivar unos 400.000 metros cúbicos hacia varias balsas de riego conectadas con el sistema Tajo-Segura. Esas infraestructuras, situadas en la provincia de Alicante y en la Región de Murcia, asumirán el volumen que el sistema urbano de Albacete no puede gestionar en estos momentos.

Se trata, según el organismo de cuenca, del último recurso disponible tras comprobar que las áreas de laminación diseñadas para volúmenes superiores a los registrados en los últimos días habían quedado colmatadas. Si la situación meteorológica empeora durante los próximos días, no se descarta seguir utilizando el acueducto para derivar nuevos caudales y evitar afecciones más graves.

La actuación se produce, además, en plena ofensiva política del Gobierno de Castilla-La Mancha contra el propio acueducto. Mientras la infraestructura servía para evacuar agua y proteger a Albacete de una inundación, el Ejecutivo autonómico presidido por Emiliano García-Page ha intensificado su presión para recortar las transferencias al sureste. La Junta ha anunciado que prepara una denuncia por la vía judicial contra el Gobierno de Pedro Sánchez para forzar la modificación de las reglas de explotación y limitar los envíos a los regantes de Alicante y Murcia, al considerar que la revisión es obligatoria y está pendiente desde 2024.

Un contexto de abundancia hídrica

Este episodio coincide con un escenario de elevada disponibilidad de recursos hídricos en España. Según los datos actualizados a 16 de febrero de 2026, la cuenca del Tajo almacena 9.180 hectómetros cúbicos, el 83,03 % de su capacidad total, tras ganar 414 hm³ en la última semana. La del Júcar, de la que depende Albacete, se sitúa en el 61,84 %, con 1.760 hm³ embalsados y una subida semanal de 130 hm³.

A escala nacional, la mayoría de las grandes demarcaciones superan el 80 % de llenado: el Guadiana alcanza el 89,63 %; el Guadalquivir, el 80,56 %; el Ebro, el 81,52 %; y el Duero, el 82,32 %. En contraste, la cuenca del Segura continúa en el 45,61 %, aunque ha sumado 71 hm³ en la última semana.

En este escenario de reservas elevadas y aportaciones constantes por las lluvias y el deshielo, el trasvase Tajo-Segura ha demostrado también su capacidad para actuar como válvula de seguridad. En Albacete, esa función ha sido determinante para contener una amenaza real de inundación y aliviar un sistema urbano tensionado por las precipitaciones y por deficiencias técnicas en su red de saneamiento.