Imagen de archivo de José Manuel Cuenca llegando a declarar a los juzgados de CatarrojaEuropa Press / Jorge Gil

La jueza de la dana 'presiona' al entorno de Mazón al pedir una prueba que ya consta en la instrucción desde hace casi un año

La magistrada acepta solicitar los mensajes entre la mano derecha del expresidente, Pradas y Argüeso pese a que éste último ya los aportó en abril de 2025

La instrucción de la macro causa de la dana de Valencia no deja de tener giros ciertamente inesperados, situaciones que, a vista de cualquier persona ajena a la materia judicial, pueden resultar chirriantes y llamativas, pero que tal vez pueda tener su explicación detallada y su motivación oportuna. La jueza de la dana ha aceptado pedir ahora una prueba que ya consta en la investigación desde principios de abril de 2025. La presentó el propio Emilio Argüeso.

Hace ya cuatro meses que la Audiencia de Valencia avaló que la magistrada Nuria Ruiz Tobarra pudiera investigar la actuación de Carlos Mazón durante aquel 29 de octubre, sin tener que elevar una exposición razonada al Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana para su directa imputación.

Desde aquel entonces la jueza instructora ha 'desdoblado' la investigación, haciéndole hueco extraordinario a todo lo relativo con el expresidente. Por Catarroja han pasado Maribel Vilaplana por comer con Mazón, el dueño de El Ventorro por si escuchó algún comentario aquel día y cualquier persona que pudo tener contacto con el exdirgente 'popular'. Así se ha citado al chófer, escoltas y todo el núcleo duro que acompañaba a Mazón durante su etapa al frente de la Generalitat Valenciana.

Ruiz Tobarra no esconde en sus autos que ya tiene claro que toda la «responsabilidad» recae sobre la administración valenciana, motivo por el que la defensa de la exconsellera Salomé Pradas elevó una queja al CGPJ por la «imparcialidad» de la propia magistrada en sus autos.

Pudiendo parecer, o dar la sensación, de que la jueza prosigue en su búsqueda de motivos para esclarecer una hipotética imputación de Carlos Mazón, pese a que justamente durante los últimos meses se acumulan las testificales que señalan especialmente al presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar por su «silencio» durante el Cecopi del 29 de octubre, la presión no cesa.

Prácticamente todas las semanas hay un avance en la instrucción en lo relativo a la 'vertiente Mazón', mientras siguen pendientes de agendar la citación de varias decenas de testigos, entre ellos todos los alcaldes de los pueblos afectados por la riada. La última solicitud de pruebas de la jueza es ciertamente llamativa, al igual que el proceso como tal.

La magistrada avala conocer, tras dos autos del juzgado, un escrito de la acusación y un recurso, los mensajes enviados en un grupo de WhatsApp entre José Manuel Cuenca, ex jefe de gabinete de Mazón, la que fuera consellera Salomé Pradas y su número dos en Emergencias Emilio Argüeso. La cuestión es que ducha información ya consta en la instrucción.

Según ha podido confirmar El Debate, fue la defensa de Emilio Argüeso quien entregó a principios de abril de 2025 un informe pericial firmado por un perito judicial informático en el que se hacía constar todas las comunicaciones que había mantenido el exsecretario autonómico de Emergencias aquel 29 de octubre de 2024.

En dicho documento se registran diversas llamadas y mensajes de Argüeso con la propia Pradas, así como incluso con la vicepresidenta de la Generalitat Valenciana Susana Camarero e incluso con el alcalde de Cullera, Jordi Mayor. En aquel momento lo que se evidenció es que el expresidente Mazón no había contactado con Argüeso para dar indicación alguna para el Cecopi, pero también se hacía constar el ya famoso 'Chat Emergencias' entre el propio Argüeso, Pradas y Cuenca que ahora la jueza ha pedido recuperar por parte del exjefe de gabinete.

En dicho informe se hace constar como Argüeso notificó a Pradas y Cuenca los diferentes hitos que se iban registrando por la mañana del 29 de octubre, así como alguna decisión adoptada durante ese momento en el que era máximo responsable de la emergencia.

Durante el transcurso del Cecopi las conversaciones no se realizaron a través de este grupo y no es hasta ya las primeras horas del 30 de octubre cuando Cuenca escribe un mensaje alertando de una situación de emergencia con «25 personas atrapadas en el Tanatorio de Alfafar (por si te viene bien la información)», tras ello Pradas comparte otro aviso: «Hay decenas, cientos de atrapados por toda la provincia. Se va actuando según se puede acceder», y sólo Cuenca le responde con un simple «perfecto».

A grandes rasgos esa es la famosa conversación que la jueza quiere ahora recuperar de los sistemas de WhatsApp, pese a que ya constan en la instrucción que ella dirige desde el inicio. Tal vez nadie le haya advertido de esta circunstancia y que seguro que no se deba en haber acabado aceptando otra prueba más que sólo busca mantener la tensión contra el entorno más próximo de Mazón, por si en algún momento o en algún resquicio apareciera una prueba que señale directamente al expresidente.