Imagen del estado actual del edificio incendiado en el barrio de Campanar de Valencia
Los vecinos del edificio incendiado en Campanar ven la luz dos años después de la tragedia que conmocionó a España
Este mismo domingo, está previsto un acto de homenaje en honor a las diez víctimas mortales que dejó el terrible incendio que hace dos años, el 22 de febrero de 2024, calcinó por completo el edifico de la calle Rafael Alberti 2 del barrio de Campanar, en Valencia. Pudieron haber sido muchas más de no haber sido por Julio García, conserje de la finca y quien, nada más ver el fuego, fue corriendo puerta por puerta para avisar a los vecinos y que desalojaran sus casas. 450 personas se quedaron sin hogar.
Aquel día, alrededor de las 17:30 horas las llamas se originaron en una de las viviendas de la séptima planta de las 14 que había y todavía en la actualidad hay. En prácticamente 50 minutos, y en un día con fuerte viento, el edificio ya estaba totalmente incendiado. Sus 45 metros de altura y los 138 domicilios. Las angustiosas imágenes dieron la vuelta a España, conmocionando a todo el país, especialmente cuando se enfocaban a personas atrapadas en los balcones con las llamas a escasos metros y esperando a la desesperada que los bomberos pudieran rescatarles.
Al respecto, el presidente de la Asociación de Propietarios Afectados por el Incendio de Campanar (APROICAM), Enrique Salvador, lo que más recuerda es la velocidad con la que el incendio se iba propagando a lo largo, ancho y alto de la fachada mientras le enviaban vídeos sobre el suceso, ya que tenía la casa alquilada y no vivía allí desde el mes de octubre.
«No sabía dónde estaba mi mujer»
Por su parte, a Javier Baldoví, otro vecino de Rafel Alberti 2, lo primero que se le viene a la cabeza es la «angustia del momento», de manera especial cuando su madre le llamó y le explicó «lo que estaba pasando». «Mi primo estaba en la finca, justo en la casa de encima; no sabía dónde estaba mi mujer, luego me enteré que estaba en el colegio… Lo que más recuerdo es eso, la angustia de no saber los más cercanos cómo están», insiste. Su caso es aún más trágico, ya que solo ocho meses después su negocio quedó inutilizado por la dana de Valencia.
Imagen tomada este jueves de las obras en una parte del edificio incendiado en Campanar el 22 de febrero de 2024
Una vez el fuego fue extinguido y la pertinente investigación judicial descartó cualquier origen criminal y señalaba hacia un fallo en la parte trasera de un frigorífico como la causa «accidental» del fuego, lo que tocaba era mirar hacia adelante, algo difícil de hacer, pero que lo han realizado los vecinos. Así, Salvador explica a El Debate que la primera tarea era saber si el edificio podía ser rehabilitado y, ya más adelante, hablar de financiación y proceder a las obras.
Con los dos primeros puntos solventados, y después de los correspondientes trabajos de limpieza interior y desescombro, las actuaciones en la finca van avanzando. Y lo hacen a buen ritmo. Tanto es así que la previsión tanto de Salvador como de Baldoví es que los trabajos estén finalizados «en diciembre» y que, una vez el Ayuntamiento de Valencia otorgue las licencias oportunas, se pueda volver a entrar a vivir «entre enero y febrero». De hecho, la fase que se ejecutará en el corto plazo será la de instalar «ventanas y fachadas», agregando Salvador que el «apoyo» y la «colaboración» ha permitido «acortar muchísimo los plazos».
Imagen tomada este jueves del estado de las obras del edificio incendiado el 22 de febrero de 2024
Uno de los ejemplos de ello es la agilidad administrativa practicada por el Consistorio que encabeza María José Catalá, dado que la licencia de obras y otros trámites que, apunta el presidente de APRIOCAM, suelen tardar en torno a un año y medio en esta ocasión se han llevado a cabo «en menos de diez meses».
Al hilo, ambos vecinos del edificio de Campanar también coinciden en la celeridad no solo de las instituciones implicadas, sino también en las empresas aseguradoras: «Ha habido puntualidad absolutamente en todo», subraya Baldoví. Por su parte, Salvador destaca que los vecinos «están muy agradecidos».
Futuro y recuerdo
«Hemos podido soportar todas las cargas financieras con la ayuda de la Generalitat y del Estado. Además, los seguros se han comportado y nos han abonado las indemnizaciones para la rehabilitación del edificio», valora. El único pequeño pero lo pone Baldoví, que indica que no sabe «todavía» la fecha de cobro de las ayudas al alquiler correspondientes a 2025.
Por tanto, las obras del edificio de la calle Rafael Alberti 2 de Valencia avanzan mejorando, incluso, el calendario previsto. Dos sentimientos unen a Salvador y Baldoví, así como al resto de propietarios de la finca. Uno de cara al futuro: «Tenemos mucha ilusión en que terminen las obras y podamos volver». Y otro de recuerdo y no olvido de todo lo que pasó el 22 de febrero de 2024: «Todo ha cambiado. Los vecinos nos tuvimos que rehacer».