Imagen de algunos de los ejemplares

Imagen de algunos de los ejemplaresEP

La Generalitat refuerza la recuperación de la cerceta pardilla con la reintroducción de 20 ejemplares en el Marjal del Moro

Esta especie, ligada a humedales de aguas someras, ha sufrido en las últimas décadas un acusado declive como consecuencia de la pérdida y degradación de su hábitat

La Generalitat Valenciana ha reforzado la recuperación de la cerceta pardilla con la suelta de 20 ejemplares en el Marjal del Moro, dentro de las actuaciones para conservar al pato más amenazado de Europa. La liberación se enmarca en la estrategia impulsada por la Vicepresidencia Tercera y Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación para consolidar la mejora de la población de esta especie catalogada en peligro de extinción y declarada en situación crítica en 2018.

Vicente Martínez Mus ha participado en la presuelta de estos ejemplares de casi un año, que han sido criados en el Centro de Recuperación de Fauna La Granja de El Saler. Este programa también se desarrolla en el Centro de Recuperación de Fauna de Santa Faz y está financiado con fondos de la Unión Europea en el marco del programa Life Cerceta Pardilla dentro del proyecto LIFE 2021-2025.

La iniciativa, en la que la Generalitat participa activamente junto a otras administraciones y entidades conservacionistas, está coordinada por la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, ha señalado la administración autonómica en un comunicado.

El vicepresidente tercero ha explicado que la cerceta pardilla, ligada a humedales de aguas someras, «ha sufrido en las últimas décadas un acusado declive como consecuencia de la pérdida y degradación de su hábitat, que constituye su principal amenaza».

Se trata de una pequeña anátida presente en marismas y lagunas de la Comunitat Valenciana, Andalucía y la Región de Murcia, cuya tendencia poblacional ha sido regresiva hasta situarla como el pato más amenazado de Europa. Está catalogada en peligro de extinción en el Catálogo Español de Especies Amenazadas y figura como especie en situación crítica conforme a la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad.

No obstante, en los últimos años se ha producido un cambio de tendencia y, como ha señalado el vicepresidente, «gracias al trabajo conjunto desarrollado en los últimos años, la población reproductora ha experimentado una evolución positiva». Así, si en 2020 se contabilizaban únicamente 74 parejas reproductoras, en 2025 la cifra ha superado las 150, «lo que supone un incremento del 102,7 por ciento». Este avance, ha asegurado, «es fruto tanto de la mejora de hábitats como del programa de cría en cautividad y reintroducción».

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas