Pintadas en el supermercado de Alicante tras el suceso

Pintadas en el supermercado de Alicante tras el sucesoEl Debate

«Te voy a matar, te espero en la calle»: la pesadilla de una cajera de Alicante amenazada por un cliente magrebí por devolverle seis euros en monedas

La trabajadora denunció ante la Policía Nacional que el hombre la acusó de robarle el cambio, golpeó la caja registradora y la amenazó de muerte; al día siguiente el supermercado amaneció con pintadas insultantes dirigidas contra ella

Una discusión por el cambio de una compra terminó convirtiéndose en un episodio de intimidación que ha dejado a una cajera de Alicante de baja laboral por ansiedad. La trabajadora de un supermercado situado en la zona norte de la ciudad fue amenazada de muerte por un cliente de origen magrebí después de devolverle seis euros en monedas, según la denuncia a la que ha tenido acceso El Debate a través de fuentes cercanas al caso.

El incidente ocurrió la tarde del 29 de enero. La empleada se encontraba atendiendo en la caja cuando cobró la compra a un cliente y procedió a entregarle el cambio correspondiente: dos billetes de 20 euros y seis euros en monedas. En ese momento no disponía de billetes de cinco, por lo que completó la cantidad con metálico fraccionado.

Lo que parecía una operación rutinaria desencadenó un enfrentamiento inesperado.

El cliente aseguró que no había recibido todo su dinero y sostuvo que la cajera se había quedado con un billete. La trabajadora trató de explicarle que la devolución era correcta y que el importe restante se lo había entregado en monedas precisamente porque no había billetes pequeños en la caja.

La explicación no sirvió para apaciguar al hombre. Al contrario, según consta en la denuncia, comenzó a increpar a la empleada, acusándola de ser una «ladrona» y elevando progresivamente el tono de la discusión.

Golpes en la caja y llamada al 091

La escena fue subiendo de intensidad ante la mirada de otros clientes. El hombre pasó de las acusaciones a los gestos violentos y comenzó a golpear con fuerza la caja registradora mientras seguía reprochando a la trabajadora que le hubiera quitado dinero.

El altercado obligó a intervenir al vigilante de seguridad del establecimiento, que trató de calmar al individuo sin conseguirlo. Ante la tensión que se había generado y el temor de que pudiera producirse una agresión, el vigilante decidió avisar al 091.

Agentes de la Policía Nacional acudieron al supermercado y se entrevistaron con las dos partes para aclarar lo ocurrido.

El arqueo de caja lo aclaró todo

Durante la intervención policial, el cliente insistió en su acusación. La cajera, convencida de que el cambio había sido entregado correctamente, propuso entonces que se realizara un recuento del dinero.

Otra de las pintadas en el supermercado

Otra de las pintadas en el supermercadoEl Debate

La responsable del establecimiento comprobó la caja delante de los agentes. El resultado fue claro: no había ningún descuadre. El dinero cuadraba y confirmaba la versión de la trabajadora.

Tras constatarlo, los policías solicitaron al hombre que abandonara el local.

Las amenazas

Pero el momento más inquietante del episodio llegó en medio de la discusión. Según relata la propia víctima, el cliente lanzó amenazas directas contra ella.

«Me dijo: 'Te voy a matar, te espero en la calle'», explica la trabajadora en conversación con El Debate. «En ese momento entré en pánico, aunque intenté tranquilizarme para poder terminar mi turno».

Los insultos continuaron durante el enfrentamiento. Entre ellos, expresiones como «ladrona» o descalificaciones personales dirigidas contra la empleada mientras el hombre pegaba golpes a escasos centímetros de la mujer. «Veía que esos puñetazos de un momento a otro iba a dirigirlos hacia mí».

La tienda amaneció con pintadas

El incidente parecía haber terminado cuando el individuo abandonó el establecimiento. Sin embargo, al día siguiente la situación dio un giro que incrementó el miedo de la trabajadora.

Cuando el personal acudió a abrir el supermercado, encontró pintadas en el exterior con insultos dirigidos a la cajera. En una de ellas se podían leer expresiones como «gorda, ladrona, hija de puta», las mismas palabras que el cliente había utilizado durante la discusión.

En la misma calle también aparecieron varias lunas de vehículos rotas, lo que aumentó la inquietud entre los trabajadores del local.

Baja laboral por ansiedad

El impacto emocional fue inmediato. Tras conocer la aparición de las pintadas, la empleada sufrió una fuerte crisis de ansiedad que la obligó a acudir a un centro sanitario.

Desde entonces permanece de baja laboral. El temor a cruzarse de nuevo con el hombre sigue muy presente.

«Al enterarme de las pintadas sentí que colapsé», relata. «Ahora me da pánico volver a trabajar por si me ve y me hace algo».

El caso fue denunciado ante la Policía Nacional, que identificó al individuo tras el altercado. Mientras el procedimiento sigue su curso, la cajera intenta recuperarse de una situación que empezó con una simple devolución de cambio y acabó convirtiéndose en una experiencia marcada por las amenazas y el miedo.

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