Imagen tomada este martes de Juanfran Pérez Llorca durante su toma de posesión en las Cortes Valencianas

Imagen de archivo de Juanfran Pérez Llorca tras su toma de posesión en las Cortes Valencianas como nuevo presidente de la GeneralitatEuropa Press / Jorge Gil

Gobierno en solitario y pacto con Vox en las Cortes: el modelo Pérez Llorca al que aspira el PP en Castilla y León

Los 'populares' gestionan la Generalitat Valenciana con el respaldo parlamentario externo de los de Abascal

«Si las cosas van bien, ¿para qué cambiarlas?». Esta máxima, cercana a un axioma, suele atribuirse a diversos autores. En este caso, no aparecen los míticos Winston Churchill o Paulo Coelho , sino, más bien, el difunto Luis Aragonés a la hora de elegir una alineación u otra cuando era entrenador, especialmente, de la Selección Española de Fútbol. Dejando a un lado al 'Sabio de Hortaleza', el 'deporte rey' tiene paralelismos con la política, sobre todo en lo que se refiere a la polarización y al componente emotivo. Pero también, uno y otro, comparten su porción de racionalidad.

Respecto a este último término, al presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, hay pocos que le nieguen que lo esté aplicando a su día a día en la gestión desde que tomó posesión del cargo a finales de noviembre del pasado año. La tensión, la crispación y el frentismo institucional han pasado a mejor vida. Al menos, en cuanto a lo del Consell que él lidera concierne.

El PSPV-PSOE, con Diana Morant a la cabeza, pero sin obviar que su jefe de filas, Pedro Sánchez, desde Madrid o en sus viajes, además del siempre atrabiliario Joan Baldoví, de Compromís, le intentan 'buscar las cosquillas'. Pero, hasta la fecha, no hay noticia de que se las hayan encontrado.

Extremadura, Aragón y Castilla y León

Quizás, la gran causa de ello pudiera ser su carácter, que se puede entender en su política de «mano tendida» a todos los grupos. En especial Vox. Resulta natural, dado la cercanía ideológica y los acuerdos alcanzados en las Cortes Valencianas desde julio de 2023. Algunos le llaman excepción, pero lo cierto es que su ejemplo bien lo desearían otros territorios, llámense Extremadura o Aragón.

Y, quizás, Castilla y León a partir de este mismo domingo. Los últimos procesos en las urnas han dejado una amplísima mayoría del centro-derecha, rondando el 60 % de los sufragios, y un batacazo del PSOE. Aunque en horas algún aspecto pudiese variar, no parece que el paisaje vaya a cambiar mucho. Por tanto, los de Alberto Núñez Feijóo y los de Santiago Abascal estarían condenados a entenderse. En la Comunidad Valenciana también lo estuvieron, aunque la relación es bien distinta.

Imagen del portavoz de Vox en las Cortes Valencianas, José María Llanos, y el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca

Imagen de archivo del portavoz de Vox en las Cortes Valencianas, José María Llanos, y el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez LlorcaRober Solsona

Pérez Llorca no ha llegado al Palau de rebote. Su bagaje como portavoz del PP en las Cortes le ha servido como gran aval para ser modelo. Su capacidad para entenderse con Vox ha derivado en dos Presupuestos de la Generalitat aprobados, siendo uno de ellos los de la reconstrucción de la provincia de Valencia. Y todo ello mientras Sánchez lleva tres ejercicios sin presentar ante el Congreso de los Diputados unas cuentas públicas a la par que presume de una supuesta mayoría parlamentaria que se desvanece prácticamente cada sesión en la Cámara Baja.

Esa actitud también se ve en el amplio catálogo legislativo que ha visto la luz verde en estos casi tres años de legislatura: libertad educativa, pluralismo en la radiotelevisión pública o una ambiciosa rebaja fiscal para conseguir un «alivio» fiscal a los vecinos de Castellón, Valencia y Alicante forman parte de su hoja se servicios.

Volviendo a la aritmética parlamentaria, el 'juego de tronos' también es claro: gobernar en solitario con algunas concesiones a Vox. Al no tener sillones en el Consell, sobre todo tras la decisión de Abascal de abandonar los gobiernos regionales, éstas se reducirían a facilitar que la formación 'verde' ostente la presidencia del parlamento autonómico.

Apoyo de Génova

Véase Llanos Massó, el mayor cargo institucional de Vox en toda España, tan solo por detrás del propio Pérez Llorca. Esa circunstancia no ha sucedido en Extremadura y Aragón y está por ver cómo se dará en Castilla y León. Pero, de nuevo, la Comunidad Valenciana sirve como prototipo. Es decir, Vox tiene responsabilidades a nivel regional y, al mismo tiempo, mantiene un apoyo externo a la Generalitat en la inmensa mayoría de las medidas que se llevan a las Cortes.

El ciclo electoral tendrá su propia parada en primavera en Andalucía, con posibilidad de que Juanma Moreno pueda revalidar su actual mayoría absoluta y con la opción de que Vox pueda superar al PSOE en algunas provincias y ser segundo por delante de una María Jesús Montero que saldría 'achicharrada' de las elecciones. Y las generales, sean en 2026 o 2027, están ahí, con las correspondientes maquinarias de los partidos ya bien engrasadas y a toda velocidad.

El Debate ya informó en exclusiva semanas atrás de que en Génova ven con buenos ojos la Ejecutoria de Pérez Llorca en estos poco más de cien días en el cargo. Más allá de su gestión, fuentes 'populares' valoran positivamente su capacidad de «entendimiento» en un momento complejo como al que se enfrenta la Comunidad, en un evidente mensaje hacia lograr acuerdos con los conservadores. En este sentido, el balance de Pérez Llorca podría servir como molde para un eventual acuerdo entre Feijóo y Abascal.

Los reproches entre ellos, unas veces velados y otras no tanto, son frecuentes. En Valencia no está siendo así y no tiene visos de que la situación pueda dar un giro de 180 grados. Más bien, el camino de Llorca podría ser que el fin sean los 200, o más, escaños y que fructifiquen en un gobierno que deje atrás el sanchismo.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas