Vista general del edificio de la calle Enrique Monsonis Domingo de Alicante, donde dispararon a un hombre en el balcón de su casaEfe

Una bala perdida de un magrebí mata a un hombre que estaba en el balcón de su casa en Alicante

Una persecución con disparos en el barrio de Carolinas termina con la muerte de un colombiano de 59 años que llevaba solo once días residiendo en la vivienda

La noche del pasado miércoles en el barrio alicantino de Carolinas quedó marcada por una escena de violencia que terminó con la muerte de un hombre completamente ajeno a lo que ocurría en la calle. Silvio, un colombiano de 59 años, se encontraba hablando por teléfono en el balcón de la vivienda donde residía cuando un disparo lo alcanzó en el cuello. Había llegado a esa casa apenas once días antes.

Los hechos se produjeron alrededor de las 22:00 horas en las inmediaciones de la calle Enrique Monsonís Domingo. La Policía Nacional investiga el suceso como parte de un tiroteo ocurrido en la vía pública, a pocos metros del edificio donde se encontraba la víctima.

Según relataron varios vecinos, el hombre entró en la vivienda tras recibir el impacto y alcanzó a decir: «Me desangro. No puedo respirar». Las personas que se encontraban en el interior trataron de auxiliarle mientras llegaban los servicios sanitarios. Los equipos médicos intentaron reanimarlo durante varios minutos, pero finalmente falleció a causa de las heridas.

En la fachada del edificio y en otros inmuebles cercanos aparecieron posteriormente impactos de bala, lo que confirma que se realizaron varios disparos en la zona.

Una persecución que terminó en tiroteo

Los testimonios recabados por este periódico apuntan a que los disparos se produjeron durante una persecución entre cuatro hombres de origen magrebí. Según relatan testigos presenciales, dos de ellos corrían detrás de otros dos cuando uno de los perseguidores sacó un arma que describen como «una especie de metralleta».

El tirador, según esta versión, apuntó a uno de los hombres que se encontraba en la acera de enfrente y comenzó a disparar en plena calle.

Uno de los testigos describe que el arma tenía un retroceso muy fuerte y que el hombre que disparaba parecía no controlarla con soltura. «Se iba para atrás cuando disparaba y el arma se le levantaba hacia arriba», explica.

Ese descontrol habría provocado que uno de los proyectiles se desviara y alcanzara a Silvio en el balcón de su vivienda.

Tras los disparos, los implicados huyeron en un vehículo dirección a la avenida Periodista Rodolfo Salazar, según coinciden varios vecinos que presenciaron la escena.

El coche incendiado

Minutos previos al tiroteo apareció un vehículo ardiendo a unos 300 metros del lugar de los hechos. Se trataba de un turismo con matrícula francesa cuyo incendio también forma parte de la investigación.

Durante el fuego se escucharon pequeñas explosiones que, según los primeros indicios, podrían deberse a la presencia de munición en el interior del coche que detonó mientras el vehículo se quemaba.

Algunos testimonios a los que ha tenido acceso El Debate sostienen que los propios autores de los disparos habrían llegado en ese vehículo. Tras bajarse del coche, presuntamente le prendieron fuego y se cambiaron de ropa antes de abandonar la zona.

Posibles sicarios con poca experiencia

Un experto consultado por este periódico considera que el modo de actuar podría corresponder a sicarios con poca experiencia que pretendían matar o, al menos, amedrentar a los hombres a los que perseguían.

La forma en que el tirador manejaba el arma -retrocediendo al disparar y elevando el cañón- sería, según este especialista, un indicio claro de falta de entrenamiento. Ese manejo deficiente habría facilitado que uno de los disparos saliera fuera de la trayectoria prevista.

Las mismas fuentes apuntan además que las calles por las que huyeron los sospechosos cuentan con cámaras de videovigilancia. Por ello, consideran posible que los investigadores ya dispongan de imágenes que permitan seguir su recorrido tras el tiroteo e incluso tenerlos localizados.

Un barrio degradado en los últimos años

El suceso ha causado una fuerte conmoción entre los vecinos del barrio de Carolinas. Muchos residentes recuerdan que, hasta hace relativamente poco tiempo, se trataba de una zona tranquila de Alicante donde vivía principalmente gente trabajadora.

Sin embargo, según relatan, en los últimos años el barrio ha sufrido un progresivo deterioro y un aumento de la conflictividad, especialmente en los alrededores del cercano Bulevar del Pla y de la avenida Periodista Rodolfo Salazar, situada a apenas 200 metros del lugar del tiroteo.

El pasado año se produjo en esa zona una violenta reyerta en la que participaron decenas de jóvenes y en la que se emplearon objetos contundentes, spray de pimienta e incluso una espada tipo katana portada por un menor. La intervención policial se saldó entonces con doce detenidos, ocho de ellos menores.

Mientras tanto, la Policía Nacional mantiene abierta la investigación para identificar a los autores del tiroteo y reconstruir la secuencia exacta de unos hechos que terminaron con la muerte de un hombre que estaba en su casa.