Imagen del Encuentro de la Semana Santa de Sagunto en 2026.

Imagen del Encuentro de la Semana Santa de Sagunto en 2026.El Debate

Sagunto vive una Semana Santa de récord pese al ataque directo del Gobierno

La Cofradía de la Purísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo triplica la recaudación para portar las andas en la procesión del Santo Entierro y el resto de cortejos llenan las calles sin incidentes y sin publicidad consistorial

Otra cortina de humor utilizada por el Gobierno para elevar a la causa política cuestiones excedidas o desmedidas del día a día de la población. Una votación privada acabó con el inicio del procedimiento para retirar el título de Fiesta de Interés Turístico, con declaraciones contundentes de varios ministros, con una incesante lluvia de críticas y hasta con un escrito remitido desde Moncloa a la Fiscalía. Y todo eso realmente ha servido para que la Semana Santa de Sagunto viva una celebración de récord y con miles de fieles y devotos llenando las calles en cada procesión.

El Gobierno aprovechó una votación rechazada para un cambio estatutario en la Cofradía de la Purísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo de Sagunto para armar una nueva polémica desmedida con un tema estrella del argumentario de la izquierda: la igualdad. Pero ello no parece haber calado entre la sociedad saguntina y valenciana. Tal vez el golpe maestro que se esperaba el Ejecutivo era que los pasos de una fiesta que, hasta hoy, es de Interés Turístico Nacional procesionaran por poco más que un desierto y que la poca gente que coincidiera en la calle cambiara de rumbo o mostrara el desprecio más absoluto. Pero nada de eso ha ocurrido. Todo lo contrario.

Sólo había que contemplar la satisfacción que mostraban los cofrades saguntinos después de celebrar la tradicional subasta para la procesión del Santo Entierro. La tradición marca que los hermanos presentan pujar para llevar las andas de varios pasos, sayones, el tambos e incensarios. Los tres pasos con las ofertas más altas triplicaron los precios del año pasado. Por el Nazareno se han pagado 3.450 euros por llevarlo en la última procesión de la Semana Santa de Sagunto, cuando hace un año la puja no pasó de los 800 euros. Y algo parecido ha ocurrido tanto con el Ecce Homo con La Soledad, que han superado los 3.000 euros mientras que en 2025 los ofrecimientos eran muy inferiores.

Y así se fue dando forma a uno de los momentos más especiales de la celebración saguntina que finalizó con una recaudación de más de 18.000 euros. Todo ello ante una calle de la Sangre Nueva repleta de público expectante, deseoso de vivir una fiesta única sin dar lugar a cuestiones políticas. Casualidad o causalidad, justo en el año en el que más tensión han tenido que soportar sus cofrades.

Fiestas sin publicidad consistorial

El ataque del Gobierno ha acabado significando más dinero para las arcas de la sociedad, pero es que además cada acto ha sido como un plebiscito ganado por parte de los cofrades saguntinos.

El Ayuntamiento de Sagunto no ha realizado mención alguna a una de sus grandes fiestas locales en sus perfiles de redes sociales, aunque su alcalde socialista Darío Moreno sí que ha compartido algunos momentos de la celebración. Al primer edil le llovieron las críticas por su publicación reconociendo que una procesión de la Semana Santa era un instante en el que «tradición y devoción se dan la mano en un instante único».

Sí que es cierto que para el Martes Santo se había convocado una protesta por la decisión de la Cofradía por parte del colectivo Semana Santa Inclusiva, que venía de reunirse el jueves anterior en Delegación del Gobierno de Valencia con la ministra de Igualdad, Ana Redondo, la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, y la presencia sin motivo ministerial de Diana Morant.

A tal concentración acudieron «decenas de personas», pero no afectó a ningún acto de la Semana Santa de Sagunto, porque justamente ese día los miembros de la Cofradía participan como es tradición en un cortejo de la Semana Santa Marinera de Valencia.

Además, esta protesta poco secundada por la población saguntina venía a celebrarse tras tener lugar uno de los momentos más especiales de la celebración local. Varios centenares de personas se habían dado cita el Lunes Santo por la noche para vivir en la plaza Mayor el Encuentro Doloroso, con el entre el Jesús Nazareno y la Virgen de la Soledad.

Y a partir de ahí la Semana Santa de Sagunto ha ido combinando la normalidad popular con la excepcionalidad de celebrar una fiesta con más de cinco siglos de tradición en el municipio.

Según ha podido saber El Debate, durante los actos no se han registrado momentos de tensión, ni mucho menos las procesiones se han visto empañadas por ninguna protesta política. Es decir, que la polémica sólo ha existido para el Gobierno y una foto del Martes Santo. El resto ha sido una sucesión de momentos tradicionales sin ningún rasguño, aunque la procesión y la penitencia por todo lo soportado iba por dentro de cada cofrade.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas