Imagen de las Fiestas Mayores de Cullera
Dos mujeres escoltan la Mare de Déu del Castell de Cullera por primera vez en la historia
Con la polémica surgida a raíz de las críticas del Gobierno central y sus actuaciones respecto a la Semana Santa de la localidad valenciana de Sagunto por la cofradía en que únicamente pueden procesionar hombres todavía coleando, Cullera, también en Valencia, ha celebrado el inicio de sus Fiestas Mayores con un «momento histórico», según el Ayuntamiento.
El motivo es que dos mujeres se han incorporado por primera vez a la escolta de la Mare de Déu del Castell. De esta forma, por primera vez, se ha vivido la incorporación de mujeres en la representación de les quatre parts del món, una de las figuras más emblemáticas y arraigadas del ceremonial procesional y representación históricamente reservada a hombres.
El estreno tuvo lugar este sábado durante la tradicional Baixà de la Virgen, acto que marca el inicio oficial de las celebraciones y que es cada año «uno de los momentos más multitudinarios y esperados». Las Fiestas Mayores de Cullera, que se celebran hasta el próximo 19 de abril y están declaradas Bien de Interés Cultural (BIC), «representan una combinación única de historia, tradición y evolución», ha señalado el alcalde, Jordi Mayor.
«Gran valor simbólico»
En este sentido, ha destacado que «nuestras fiestas han sabido crecer con el tiempo, abriéndose a toda la ciudadanía y consolidándose como un espacio participativo y vivo. Con este nuevo paso, Cullera reafirma su compromiso con unas fiestas modernas, igualitarias y fieles a su patrimonio cultural».
Este hecho se suma al paso ya dado en el año 2022 con el nombramiento de la primera macera, hecho que supuso un «hito» en la historia festiva local. Les quatre parts del món son figuras tradicionales que acompañan la Mare Déu del Castell en las procesiones solemnes de la Baixà, la Pujà y la de Sant Vicent, ejerciendo una función ceremonial y de escolta de la considerada «reina de los Cielos».
Se trata de un «elemento fundamental» del imaginario colectivo de Cullera, «estrechamente vinculado» a la devoción popular y a la identidad festiva del municipio. Su indumentaria, de gran valor simbólico, forma parte destacada de la iconografía local: una blusa ancha y calzas azules, calzones cortos con randas, cuello acanalado, bocamangas y un característico sombrero adornado con perlas y flores. Completa el conjunto un manojo de cintas de seda de colores que aportan vistosidad y solemnidad al séquito.