Castillo de Morella
Murallas, castillos y buena gastronomía: el pueblo ideal para una escapada en el puente de mayo
Esta localidad castellonense fue la primera en España en recibir la distinción de Mejor Pueblo Turístico del Mundo
Aunque la Semana Santa y las vacaciones de Pascua ya han quedado atrás, la primavera sigue invitando a hacer las maletas. El buen tiempo, los días más largos y las temperaturas agradables animan a disfrutar de pequeñas escapadas antes de que llegue el calor intenso del verano. Y todavía queda una oportunidad perfecta en el calendario: el 1 de mayo. El festivo por el Día del Trabajador este año cae en viernes, lo que permite enlazar tres días seguidos sin necesidad de pedir vacaciones. Un fin de semana largo ideal para descubrir algún rincón especial sin salir de la Comunidad Valenciana.
Entre la amplia oferta de destinos rurales y de naturaleza que ofrece el territorio, hay un pueblo que siempre sobresale por sus características únicas, su patrimonio, su oferta cultural, su clima y su gastronomía. Se trata de Morella, en el interior de la provincia de Castellón, que no por casualidad fue el primer pueblo de España en recibir la distinción de Mejor Pueblo Turístico del Mundo. Un galardón que le fue otorgado en los premios ONU Turismo Best Tourism Villages, en 2021, cuando por primera vez se reconoció a localidades que preservan tradiciones, cultura y biodiversidad.
Imagen de Morella y su muralla, Castellón
Llegar a Morella ya es, en sí mismo, parte de la experiencia. La silueta de sus murallas recortada sobre la montaña anuncia que se trata de un lugar especial. El casco histórico, declarado conjunto histórico-artístico, está rodeado por más de dos kilómetros de muralla medieval que aún conserva varias de sus puertas originales. Pasear sin prisas por sus calles empedradas es viajar en el tiempo, entre casas de piedra, soportales, balcones de madera y pequeñas tiendas tradicionales.
En lo alto del peñón se alza el castillo, una de las visitas imprescindibles. Desde allí se obtienen unas vistas privilegiadas de la comarca de Els Ports y se entiende la importancia estratégica que tuvo la localidad durante siglos. El recorrido por la fortaleza permite conocer las distintas etapas históricas que han dejado huella en la población, desde la época musulmana hasta las guerras carlistas.
Imagen de Morella, Castellón.
Otro de los puntos que merece una parada es la basílica arciprestal de Santa María la Mayor, con su impresionante fachada gótica y su singular escalera de caracol en el interior. Muy cerca, el convento de San Francisco y su claustro ofrecen un espacio de calma y patrimonio que complementa la visita cultural.
Pero Morella no es solo monumentos. Es también ambiente, terrazas, tiendas de productos locales y gastronomía con identidad propia. En cualquier restaurante del casco urbano es fácil encontrar platos elaborados con productos de la zona, como la trufa negra, los quesos artesanos, embutidos, miel, setas y carnes de montaña. El tradicional flaó morellano, un dulce relleno de requesón y almendra, es el broche perfecto tras una comida pausada.
El entorno natural que rodea al municipio es otro de sus grandes atractivos para una escapada de primavera. Las rutas senderistas por los alrededores permiten disfrutar del paisaje de montaña en su mejor momento del año, con el campo verde y florido. También es un destino ideal para quienes buscan desconectar del ritmo urbano y disfrutar del silencio, el aire limpio y las noches frescas.
Morella combina así patrimonio, naturaleza, gastronomía y tranquilidad en un mismo lugar, lo que explica que fuera pionera en recibir el reconocimiento internacional de ONU Turismo. Es un destino que encaja a la perfección en un puente de tres días, ya que permite alternar visitas culturales con paseos relajados y buena mesa, sin necesidad de largos desplazamientos.
Para quienes quieran completar la escapada, muy cerca se encuentran otros pueblos con encanto en la comarca de Els Ports, como Vilafranca o Forcall, que conservan también un notable patrimonio histórico y paisajes de interior. Y sin salir de la Comunidad Valenciana, opciones como Peñíscola o Bocairent ofrecen alternativas igualmente atractivas para aprovechar el fin de semana largo.