Maje, durante el juicio contra ella en 2020
Apartamentos coliving en la última casa de Maje, la viuda negra de Patraix
Es uno de los asesinatos que más páginas ha escrito en la historia reciente de la crónica negra española. Todo el boom comenzó cuando se destapó que la muerte de un hombre dentro de un garaje a primera hora de una mañana de agosto era, realmente, un asesinato premeditado entre la mujer del fallecido y su amante, tal y como quedó refutado por la sentencia judicial. Ahora, una empresa proyecta varios apartamentos coliving en el escenario del crimen de la viuda negra de Patraix.
El proyecto urbanístico contempla la construcción de 15 apartamentos coliving en diversos bajos recayentes a las calle Calamocha, entre los números 14 y 20.
Los vecinos han protestado ya por esta colmena de viviendas coliving que dribla la problemática de los pisos turísticos, que que se rige por diferente normativa e implica tanto la existencia de zonas comunes como su alquiler siempre por plazos superiores a 11 días.
El plan ha encontrado su hábitat en un lugar unido con la desgracia: calle Calamocha, 14. Ésta es la dirección a la que se dirigieron las asistencias sanitarias y policías aquel 16 de agosto de 2017. En una planta inferior del garaje apareció el cuerpo del ingeniero de Novelda cosido a puñaladas. La continuación del caso es más que conocida.
También es cierto que nadie va a dormir en la última vivienda que compartieron Maje y su marido, a la que Salva accedía con facilidad cuando el marido de su amante trabajaba. Tampoco los residentes temporales van a aparcar en la plaza
Durante las últimas semanas los trabajos no cesan, incluso ante la protesta de los vecinos se han reconvertido diversos bajos en viviendas que dan a las calles Calamocha y Ramón Castro.
Cristales opacos por fuera y por dentro los vecinos denuncian que los inquilinos de estos pisos contarán con una piscina. Obviamente la protesta vecinal basa en las posibles e hipotéticas molestias que generará este modelo de viviendas coliving de habitaciones privadas y zonas comunes.
Desde la oposición en el Ayuntamiento de Valencia señalan que dicho proyecto no contaba con el permiso correspondiente para efectuarse, ni por la implementación del negocio ni por las obras realizadas en la fachada de los patios 'afectados'.
Tal vez pocos de los futuros inquilinos sepan que en Calamocha, 14 se cometió unos de los crímenes más morbosos de Valencia, que dormirán en la finca que centró la investigación judicial. Ya han pasado casi nueve años, pero la crónica negra de la capital del Turia sigue recordando aquellos hechos de una trágica mañana de verano en el barrio de Patraix, el día que mataron a Antonio y comenzó a gestarse la figura de la viuda negra de Maje.