Imagen de archivo del alcalde de Utiel, Ricardo Gabaldón Gabaldón.

Imagen de archivo del alcalde de Utiel, Ricardo Gabaldón Gabaldón.Europa Press

Un alcalde afectado por la dana de Valencia desmonta el relato de la jueza y deja en evidencia los datos de la Aemet

El alcalde de Utiel Ricardo Galbaldón sostiene que un «Es-Alert no habría salvado ya vidas en el municipio»

La declaración de Ricardo Gabaldón, alcalde 'popular' de Utiel, ha servido para abrir una nueva fase en la instrucción de la dana. Ante Nuria Ruiz Tobarra deben declarar todos los munícipes de localidades afectadas por la riada del 29 de octubre, pero ya la apertura ha sido contundente. De un plumazo, la magistrada ha tenido que ver como un responsable municipal desmonta su relato en la investigación y se ha vuelto a poner de manifiesto la variabilidad de los datos aportados por la Aemet aquel día: «La previsión era por lluvias de 60 litros y cayeron 300».

Ricardo Gabaldón, alcalde de la localidad valenciana de Utiel, ha testificado ante la jueza que a las 17:00 horas el municipio estaba «inundado con tres metros de altura» y que el mensaje Es-Alert, enviado a las 20:11 horas, «no habría salvado ya vidas».

Esta afirmación desmonta, en parte, el relato también sostenido artificialmente por la izquierda, de que el fallo más grosero de la gestión de la emergencia fue el retraso a la hora de notificar a toda la población el riesgo real que había aquella tarde-noche en la provincia de Valencia. Los vecinos de Utiel recibieron el mensaje tres horas después de ver como el agua alcanzaba cotas que incluso no están previstas en el plan de seguridad municipal.

Gabaldón, el primero de los alcaldes afectados por la dana citados a declarar en el juzgado de Catarroja, ha afirmado este jueves que «sobre las 13:30 y las 14:00 horas, cuando empezó a desbordarse el río Magro», llamó y remitió correos «a quien creía que les podía ayudar».

Ha recordado que se puso en contacto con la entonces consellera de Interior, Salomé Pradas, la delegada de Gobierno, Pilar Bernabé, el presidente de la Diputación de Valencia, Vicent Mompó y el jefe de Bomberos, pero «no recuerda» si lo hizo con el presidente de la Generalitat Carlos Mazón.

Según fuentes presentes en la declaración, el alcalde ha manifestado que, «a partir de las 14:00 horas», habló con el subdirector de Emergencias, Jorge Suárez, y con el entonces jefe del Consorcio Provincial de Bomberos, José Miguel Basset.

Gabaldón ha aportado al juzgado las llamadas emitidas ese día desde su teléfono oficial, de la Diputación, y ha autorizado a que se pidan las llamadas recibidas.

Ha señalado asimismo que, como diputado provincial y responsable de Personal, le consta que el 28 de octubre ya se acordó suspender la actividad laboral en la Diputación de Valencia.

El alcalde ha relatado que a primera hora de la mañana del día 29 hablaron con los directores de los centros educativos de su localidad y las empresas de transporte y todos estuvieron de acuerdo en suspender las clases.

A las 07:15 horas el consistorio envío mensajes por WhatsApp decretando la suspensión de las clases y Gabaldón ha afirmado que «de no haberse adoptado esta decisión habrían muerto alumnos y padres que hubieran ido a por ellos, una medida que les ayudó a tomar otras por instinto».

El alcalde fue a ver «cómo iba el río sobre las 11:00 horas, cuando la alerta cambió a rojo». Sobre esa hora recuerda que le llamó el secretario autonómico de Infraestructuras para cancelar una reunión que tenían en Valencia.

«¿Alguien tiene pajolera idea de lo que hay que hacer?»

Según ha señalado, en la Diputación hay un grupo de WhatsApp y, sobre las 12:00 horas, puso un mensaje en el chat tras ver una información en el diario Levante-EMV que decía que el río Magro estaba a punto de desbordarse a su paso por Utiel, para preguntar si alguien tenía «pajolera idea» de lo que había que hacer.

La alcaldesa de Torrent respondió que ella iba a convocar esa reunión del Cecopal y él tomó la misma decisión y lo convocó a las 13:00 horas.

Gabaldón ha señalado asimismo que estuvieron llamando al 112 y a todo aquel que creyeron que les podía ayudar, y solicitaron la activación de la UME.

Ha indicado que Pradas le atendió todas las llamadas, así como la delegada del Gobierno, y que le facilitaron el teléfono del subdirector de Emergencias.

Gabaldón ha relatado que el desbordamiento del cauce y la inundación de todo el municipio fue «en cuestión de minutos, ya que las previsiones eran de lluvias de 60 litros por metro cuadrado, pero fueron de 300 l/m2», afirmación que vuelve a dejar en entredicho los datos facilitados aquel día por la Aemet.

Además, ha ilustrado que el plan de inundabilidad municipal «contempla unos 0,80 metros y se alcanzaron más de tres metros», lo que provocó que varias personas quedaran aislados del resto de poblaciones, y en el término municipal había barrios aislados del resto de la ciudad, a los que no se podía socorrer.

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