¿Una política con corazón de madre?
Creo que la vida debe ser defendida, y que hay que esforzarse para que la familia pueda salir adelante. Esto es vital para la ciudad, para toda sociedad, para España.
Decía Aristóteles en su Política, allá por el siglo IV a. C., que «la naturaleza no hace nada en vano», pues ella -la naturaleza- ha dado exclusivamente al hombre la palabra, «para expresar el bien y el mal, y por consiguiente lo justo y lo injusto», y esto es lo que «constituye la familia y la ciudad». Se entiende que el Estagirita definiera al hombre como un ser político, señalando la naturaleza social de la persona, que puede comunicar a los demás lo que piensa sobre el bien, la justicia, etc. La persona llegará a desarrollarse como tal en la familia y en la polis, que es donde podrá hacer lo más humano: comunicar lo que lleva dentro.
Pero no habría ciudad, ni sociedad humana alguna, sin la familia, la cual tampoco existiría sin las personas. Las personas estamos naturalmente inclinadas -la naturaleza no hace nada en vano- a vivir con el otro. Y dado que cada persona es única y exclusiva, estamos hechos para ser amados de un modo acorde a nuestra naturaleza, esto es, de modo exclusivo, y así tendemos naturalmente a amar de un modo exclusivo a un alguien.
Es bonito reflexionar sobre el origen del concepto de persona, que tiene que ver con la palabra rostro. Sólo el ser humano es capaz de mirar para considerar a otro, y amarlo de modo exclusivo. De esta amistad personal es fruto la generación de vida. En efecto, estamos naturalmente inclinados a la generación y, además, queremos que lo generado nos sobreviva, y así nos esforzamos con todas nuestras fuerzas para que no le falte lo necesario a nuestros hijos para vivir y ser mejores que nosotros.
El lugar donde nos sentimos mirados sin prejuicios es el hogar, la familia. La mirada de una madre puede sanar el corazón que la vida con sus dificultades puede haber desquebrajado. La familia es el lugar donde uno vuelve a su origen y se restaura.
La familia siempre es origen. De la unión de varias familias y de la necesidad de comunicarse y de ayudarse las unas a las otras se origina el vecindario y el gremio, y de la evolución de estos, surge la ciudad. En la ciudad la persona encuentra los medios para tener una buena vida, más aún, es el lugar para ser buena persona -Aristóteles lo llama ser virtuoso-.
Los políticos, que somos servidores públicos, no debemos olvidar este origen de la palabra política. La política tiene su razón de ser en la polis, en la ciudad. El político sirve a los asuntos de la ciudad, cuyo origen es la familia, que se arraiga en la persona. La política sino se ordena a la persona se desnaturaliza.
Los ciudadanos estamos asqueados de noticias sobre servidores públicos que se han servido de la política. ¿Qué pasó en esos corazones? Quizá estén esperando una mirada que los restaure.
Creo que la restauración de la vida política en nuestro País pasa por una vuelta al corazón. El corazón de la política es la familia, es la vida.
Familia y vida son conceptos que van siempre unidos. No puedo defender uno y no defender el otro. ¿Por qué se puede defender el derecho a abortar y los que defendemos el derecho a nacer somos atacados, o calificados de reaccionarios? ¿Cómo es posible que directamente se quiera silenciar a los que pensamos así? ¿Acaso no nos encontramos en un régimen de libertades donde cada uno puede expresar pacíficamente lo que piensa? Un modo de pensar nunca debe ser impuesto. Proponer, nunca imponer.
Creo que la vida debe ser defendida, y que hay que esforzarse para que la familia pueda salir adelante. Esto es vital para la ciudad, para toda sociedad, para España.
El filósofo catalán Jaime Bofill decía que «el corazón es núcleo de la persona». «De la abundancia del corazón habla la boca», porque en el corazón están las palabras y los pensamientos. El corazón simboliza los elementos que nos definen, que son la capacidad de conocer y de amar.
Hemos celebrado un pleno extraordinario en el Ayuntamiento de Elche, a petición del Partido Socialista, que se escandalizó por una moción que presentamos, hace un mes, en defensa de la vida y de la familia.
Este tipo de debates, en el ámbito de la política, se presentan cargados de ideología y pocas referencias a la realidad de las cosas, y se esgrime como argumento válido la tesis positivista que defiende que todo lo legal es bueno. Creo que hay que mirar más allá, y no tener miedo a proponer un debate abierto y valiente sobre la defensa de la vida, desde la concepción hasta la muerte natural.
El primer domingo de mayo celebrábamos el día de la madre; quiero reivindicar una política con corazón de madre, que es el mejor ejemplo, porque nadie como ella conoce y ama a sus hijos. La madre es el origen de la familia, el origen de la vida, es el corazón de la sociedad. Quiero trabajar por una política con corazón de madre.
- Aurora Rodil Martínez es Portavoz municipal de Vox, Concejal de Infancia, Familia y Mayores y Tercera Teniente de Alcalde en el Ayuntamiento de Elche.