Imagen de la canalización del trasvase Tajo-SeguraEP

La Generalitat recrimina al Gobierno que priorice las inversiones hídricas en Marruecos mientras recorta el trasvase Tajo-Segura

El Gobierno valenciano lidera un frente común en defensa de los regantes y contrapone las políticas estatales con una inversión autonómica de 99 millones para la modernización de infraestructuras

El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha cargado con dureza contra el Ejecutivo de Pedro Sánchez por lo que considera una doble vara de medir en la gestión de los recursos hídricos. Barrachina ha denunciado abiertamente «la incoherencia y el agravio» que supone que el Estado impulse y financie infraestructuras en Marruecos mientras, de forma paralela, «mantiene los recortes» al trasvase Tajo-Segura, una canalización que ha definido como «estratégica para el abastecimiento, la agricultura y el desarrollo económico de la provincia de Alicante y el sureste español en general».

Durante su intervención pública, el conseller autonómico incidió en el impacto que estas decisiones tienen sobre el tejido productivo primario. En este sentido, remarcó que «resulta incomprensible que el Ejecutivo central destine recursos y respaldo político a proyectos hidráulicos fuera de nuestras fronteras mientras castiga a miles de agricultores, regantes y familias de la Comunidad Valenciana, Murcia y Andalucía con decisiones que reducen drásticamente el agua disponible». Según los datos de la Generalitat, el cambio en las reglas de explotación del trasvase mermará en un 50 por ciento los envíos de agua, una amenaza directa a la viabilidad de uno de los sectores más sostenibles y productivos del continente europeo.

Para el titular de Agricultura, esta hoja de ruta evidencia una falta de planificación nacional por parte de Moncloa. «El Gobierno vuelve a demostrar que no tiene una política hídrica de Estado, sino una estrategia basada en criterios puramente ideológicos», ha afirmado tajantemente.

IV Premios Tribunal de las Aguas de OrihuelaGVA

Las declaraciones se produjeron durante el acto de entrega de los IV Premios Tribunal de las Aguas de Orihuela (Alicante), un organismo histórico que en 2025 alcanzó los 750 años de trayectoria ininterrumpida desde su creación en 1275. En la gala -que contó con la presencia del Juez de Aguas, José Bernabé, y de los alcaldes de Benejúzar y Orihuela, Vicente Cases y Pepe Vegara- se galardonó a Francisco Cabezas por su defensa técnica del Tajo-Segura, a la cooperativa SAT Olé, a la empresa Perales y Ferrer, y a Esteban Ferrández Reina por su extensa trayectoria de servicio a la comarca.

Frente común y una inversión histórica

Ante la merma de caudales impulsada por el Ministerio, la Generalitat ha apostado por consolidar sus alianzas y potenciar la inversión propia. Barrachina puso en valor el frente común que la Comunidad Valenciana, la Región de Murcia y Andalucía mantienen para proteger el acueducto: «Tres comunidades autónomas, miles de hectáreas, miles de familias. Esto va de defender una tierra, un sector y un modo de vida que es patrimonio de toda España».

Como respuesta directa a la coyuntura nacional, el Consell ha elevado un 60 por ciento su presupuesto de regadíos respecto a la pasada legislatura, inyectando 99 millones de euros que han permitido que el 85 por ciento de la superficie agrícola valenciana se encuentre ya modernizada o digitalizada. «La Comunidad Valenciana es líder en España en reutilización de agua y líder en modernización del regadío. Frente al recorte, inversión. Frente al desprecio, gestión. Frente a la resignación, trabajo», ha resumido.

Esta estrategia inversora tendrá un impacto particular en el sur de Alicante. Barrachina detalló que el Consell presidido por Juanfran Pérez Llorca ya tiene comprometida una partida de 57 millones de euros exclusiva para la Vega Baja. El grueso de este presupuesto, 35 millones, se destinará a modernizar regadíos a lo largo de 118 kilómetros de canales y más de 34.000 hectáreas.

Los 22 millones restantes irán a parar a infraestructuras hidráulicas clave para la seguridad y el desarrollo de la zona, tales como el dique de protección de San Fulgencio, obras de blindaje frente a inundaciones en el hospital comarcal, la adecuación de la desembocadura del Segura y el desarrollo del proyecto de La Pedrera para lograr el ansiado objetivo del vertido cero.