Campo de almendros en Jumilla (Murcia)

Campo de almendros en Jumilla (Murcia)FECOAM

El drama del agua: las tres provincias con menos reservas de España sufrirán el hachazo al trasvase Tajo-Segura

Los embalses de Alicante, Murcia y Almería agonizan en vísperas del recorte a la mitad de las transferencias hídricas planeado por el Gobierno

El sureste español se asoma al abismo hídrico en una tormenta perfecta donde la climatología y la política parecen haber concertado un calendario crítico. Mientras el Ministerio para la Transición Ecológica confirma que Almería (12,50 %), Murcia (35,14 %) y Alicante (49,84 %) registran los niveles de reserva más bajos de todo el país, el Gobierno de Pedro Sánchez ultima un cambio en las reglas de explotación del trasvase Tajo-Segura que reducirá a la mitad los envíos de caudales.

Esta situación, calificada de «demencial» por los regantes, sitúa a la huerta de Europa en una encrucijada de supervivencia, atrapada entre la sequía estructural y un pulso político que ya se dirime, palmo a palmo, en el Tribunal Supremo.

Los últimos datos oficiales publicados este lunes por el Ministerio dibujan un mapa de España fracturado en dos realidades hídricas. Mientras provincias como Zaragoza (94,04 %), Málaga (94,16 %) o Ciudad Real (89,67 %) disfrutan de una situación de desahogo, el arco mediterráneo sur se seca.

El caso de Almería es especialmente alarmante: con apenas 28 hectómetros cúbicos almacenados, su capacidad operativa es prácticamente nula. Murcia, por su parte, resiste con un exiguo 35 %, una cifra que se antoja insuficiente para sostener el motor agroalimentario de la región sin el aporte externo del acueducto.

La amenaza existencial para estas provincias emana de la nueva planificación del Tajo, que contempla un incremento progresivo de los caudales ecológicos. Esta medida, impulsada por el Ejecutivo de Pedro Sánchez bajo la presión constante del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, supondrá una merma de hasta el 50 % del volumen hídrico transferible anualmente para el horizonte de 2027. Para el Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS), este «hachazo» carece de una base técnica sólida y responde a una decisión política que ignora la falta de infraestructuras alternativas para compensar la pérdida.

Un respiro judicial frente a la CHS

En medio de este escenario sombrío, el sector agrario ha logrado esta semana una victoria jurídica de calado. El Tribunal Supremo ha puesto freno a lo que los regantes consideraban una «expansión administrativa» de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS). El Alto Tribunal ha anulado la capacidad del organismo de cuenca para determinar discrecionalmente qué superficies podían recibir agua del trasvase, devolviendo a los agricultores la competencia sobre la delimitación de sus perímetros de riego.

Estado de los embalses por provincias

Estado de los embalses por provinciasembalses.net

Esta resolución no solo debilita los procesos sancionadores iniciados contra numerosos agricultores, sino que establece un precedente vital para el ciclo de planificación 2028/2033. No obstante, desde el SCRATS mantienen la cautela: aunque la sentencia supone un alivio legal frente a la «discrecionalidad administrativa», no vincula la decisión final que el Supremo debe tomar sobre el tronco principal del conflicto: la legalidad del recorte del trasvase.

Pulso entre administraciones socialistas

La tensión ha escalado hasta el punto de enfrentar judicialmente a dos administraciones del mismo signo político. Emiliano García-Page ha forzado al Ministerio para la Transición Ecológica a comparecer ante los tribunales tras la admisión a trámite de un recurso contencioso-administrativo por «inactividad». El líder castellanomanchego exige la aplicación inmediata de los recortes, calificando de «inasumible» que el Gobierno central no ejecute con mayor celeridad las nuevas reglas de explotación que benefician a su cuenca cedente.

Por contra, desde la Generalitat Valenciana y el Gobierno de la Región de Murcia se tacha esta estrategia de «batalla política» que ignora la realidad de estas regiones. Los regantes denuncian que se está asfixiando al sureste mientras la cabecera del Tajo presenta niveles de reserva que no se veían en décadas, permitiendo incluso excedentes hacia el Atlántico.

La paradoja con Marruecos

El malestar en el sector agrario se ve alimentado por lo que consideran una «política de contradicciones» del Ejecutivo central. Mientras se racanea el recurso al campo nacional, los datos de este año hidrológico revelan que el Tajo ha enviado a Portugal más de 1.000 hm³ de excedente por encima de las obligaciones estipuladas.

A esta situación se suma la indignación por el apoyo financiero de España a infraestructuras hídricas en Marruecos, competidor directo del campo español. Lucas Jiménez, presidente del SCRATS, ha calificado de «traición de primer nivel» que se busque financiación para interconexiones de cuencas en el país vecino mientras en España se desmantela el sistema de trasvases bajo la bandera del cambio climático. Con los embalses de Alicante, Murcia y Almería en niveles críticos, el futuro de la despensa de Europa queda ahora a la espera de un veredicto judicial que determine si la política o la técnica marcarán el curso del agua.

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