Imagen de archivo del cocinero del ELIS Villamartín recogiendo alimentos
Más producto fresco y menos ultraprocesados: así evolucionan los comedores escolares en Alicante tras la nueva normativa estatal
El Real Decreto 315/2025 impulsa cambios en los menús escolares hacia una alimentación más saludable, sostenible y basada en producto de temporada
El Día Mundial de la Nutrición, que se celebra el 28 de mayo, llega en un momento en el que los centros educativos españoles están comenzando a aplicar el nuevo Real Decreto 315/2025, aprobado por el Gobierno de España y en vigor desde el pasado 16 de abril de 2026. La normativa desarrolla la Ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición y establece medidas para fomentar una alimentación más saludable y sostenible en colegios públicos, concertados y privados.
Entre sus principales objetivos se encuentran el aumento del consumo de producto fresco y de temporada, la reducción de ultraprocesados y frituras, el impulso de cereales integrales y el refuerzo de la educación nutricional y la sostenibilidad en los centros educativos.
Uno de los ejemplos de esta evolución es el del colegio internacional ELIS Villamartín, ubicado en San Miguel de Salinas, donde desde hace años se trabaja en una línea orientada a una alimentación escolar más equilibrada y vinculada al producto fresco y de proximidad.
El centro prioriza el uso de frutas, verduras y otros ingredientes frescos, trabajando con distintos proveedores y productores locales y ecológicos siempre que es posible. Esta apuesta busca mejorar la calidad de los menús y su valor gastronómico en la cocina diaria.
Además, este enfoque integral —que combina alimentación, sostenibilidad y adaptación de menús— exige una planificación cada vez más compleja en los centros educativos. En colegios internacionales con más de 35 nacionalidades, esta gestión incluye también la atención a alergias, intolerancias y necesidades culturales o religiosas. En este contexto, el comedor escolar se ha convertido en un servicio altamente organizado, especialmente cuando cuenta con cocina propia elaborada diariamente en sus instalaciones.
«En el día a día, el comedor escolar es un servicio muy dinámico que requiere planificación y adaptación constante. Trabajamos con productos frescos y menús equilibrados, pero cada jornada es diferente por la variedad de necesidades del alumnado. El objetivo es siempre el mismo: ofrecer comidas seguras, variadas y que los alumnos disfruten», explica Rubén López, jefe de cocina del colegio.
La reducción de productos ultraprocesados y precocinados es otro de los cambios impulsados por el nuevo marco legal. En este sentido, el centro potencia técnicas culinarias como el horno, el vapor o la plancha, además de incorporar más pasta y arroz integral en sus menús.
Junto a la alimentación diaria, la educación nutricional también gana protagonismo. Recientemente, el alumnado de este centro participó en actividades y charlas junto a profesionales especializados en nutrición infantil a través del proyecto educativo «La Pandi», asociación sin ánimo de lucro centrada en fomentar hábitos saludables y el consumo de fruta desde edades tempranas.
«La alimentación saludable también se educa. Es importante que los niños entiendan la relación entre bienestar, energía y hábitos alimenticios, siempre desde un enfoque positivo y adaptado a su edad», señala Sole Pina, directora de Infantil y Primaria del centro.
Además, el colegio desarrolla medidas de sostenibilidad y reducción del desperdicio alimentario mediante programas de control y aprovechamiento responsable de los alimentos dentro de su estrategia global.
Desde el centro destacan que el objetivo es seguir avanzando hacia un modelo de comedor escolar más saludable, equilibrado y sostenible, alineado con las nuevas demandas sociales en materia de nutrición infantil.