(Imagen de archivo de una calle bajo la lluvia
Aemet avanza su previsión para este sábado 30 de mayo en la Comunidad Valenciana con amenaza de lluvias
La llegada de la tarde romperá la estabilidad de las primeras horas con variaciones térmicas muy marcadas y sorpresas en el mapa regional
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ya ha perfilado cómo se comportará la atmósfera este sábado, 30 de mayo, en la Comunidad Valenciana. Tras unos días en los que el tiempo ha sido motivo de atención constante, el fin de semana arranca sin ningún aviso meteorológico activado, lo que a priori invita a la tranquilidad. Sin embargo, la previsión avanza un comportamiento dual: quienes planeen pasar el día al aire libre deberán estar atentos al reloj y a su ubicación, ya que la estabilidad de las primeras horas tiene fecha de caducidad.
Durante la mañana, el gran protagonista en las tres provincias será el sol. Los cielos amanecerán poco nubosos o completamente despejados, ofreciendo una estampa idónea para disfrutar tanto del litoral como de la montaña. No obstante, esta calma aparente se verá interrumpida a partir del mediodía por la evolución diurna. Con el avance de la tarde, la nubosidad irá en aumento y dejará probables chubascos dispersos, que afectarán especialmente a las comarcas de interior de las provincias de Castellón y Valencia. En Alicante, aunque también se espera que el cielo se cubra parcialmente en la segunda mitad de la jornada, la probabilidad de lluvia es casi inexistente.
Más allá del estado del cielo, el termómetro será el otro factor determinante del sábado, dibujando un mapa de fuertes contrastes. La predicción de Aemet señala que las temperaturas sufrirán variaciones significativas. Mientras que las mínimas nocturnas tenderán a subir en la mitad sur de la región -garantizando un despertar suave en torno a los 18 y 20 °C-, las máximas diurnas experimentarán un descenso notable en toda la provincia de Castellón y en la franja prelitoral y litoral de Valencia, mitigando la sensación de bochorno.
Interior asfixiante frente al alivio costero
Este choque térmico dejará una brecha drástica entre la brisa de la costa y el calor de los valles. El ambiente plenamente estival se hará notar con fuerza lejos del mar: municipios como Onteniente, Requena y Orihuela llegarán a coronar los 35 °C en las horas centrales del día. También se prevén jornadas muy calurosas en localidades alicantinas como Elche o Alcoy, donde los termómetros rozarán los 33 °C. Un escalón por debajo, aunque marcando los 30 °C, se situarán zonas como Morella y la propia capital de Castellón.
En la cara opuesta de la moneda se situará la fachada marítima, que actuará como refugio climático. Las capitales de Valencia y Alicante disfrutarán de un ambiente mucho más templado, con máximas que se quedarán en 28 °C y 29 °C, respectivamente, valores calcados a los que se registrarán en Gandía. El punto más fresco de toda la geografía valenciana se localizará en el extremo norte: en Vinaroz, el mercurio apenas superará los 26 °C durante las horas más cálidas del día.
Todo este baile de temperaturas y nubes estará dirigido por un régimen de vientos que comenzará siendo flojo y variable. Sin embargo, por la tarde tenderá a fijarse de componente este y sur. Esta entrada de aire marítimo será la responsable de refrescar la costa, al tiempo que empujará la inestabilidad hacia el interior. En definitiva, un sábado con dos caras muy distintas que exigirá adaptar los planes según la comarca en la que nos encontremos.