Imagen de los representantes sindicales de UGT, STEPV y CCOO en la Conselleria de Educación de Valencia.
CCOO exige que se estudien los autores «de Cataluña y Baleares» en los colegios valencianos para desconvocar la huelga indefinida
Si hay una cuestión que escama entre los sindicatos es que se señale el trasfondo político de la huelga indefinida de la educación pública de la Comunidad Valenciana. Siempre ha estado ahí y pivota sobre la situación del valenciano en las aulas de la región, pese a que en plena protesta el TSJCV ha avalado la ley para que las familias elijan la lengua prioritaria en la educación de sus hijos.
Resulta sumamente llamativo como entre las medidas que buscan mejorar las retribuciones salariales de los docentes, incrementar las plantillas de profesores, climatizar los centros educativos como ya ocurre con hospitales y oficinas públicas y generar un sistema que permita una enseñanza pública acorde a los estándares de hoy en día aparecen cuestiones completamente ajenas a estos mismos objetivos. Prueba de ello es la situación de valenciano en la negociación con la Conselleria de Educación.
Los sindicatos de izquierdas, STEPV, CCOO y UGT, han cogido la lengua valenciana -aunque no la defiendan como tal- como una de las banderas principales. El tema es llamativo porque no tiene solución en una negociación directa entre los representantes sindicales y la conselleria en cuestión, sino que depende de la mayoría parlamentaria que aprobó una ley que impedía la imposición de la lengua por parte de la administración regional.
Realmente subyace la cuestión política de que no se defiende la lengua valenciana como tal, sino que se busca relanzar la utopía de «la lengua común», un ejercicio de palabrería vacía para no decir que el valenciano y el catalán son la misma lengua y que su única diferencia es la denominación que recibe en cada territorio.
Ese planteamiento ha aparecido en las reuniones entre los sindicatos y la Conselleria de Educación. Esta misma semana todas las formaciones laborales de izquierda ignoraron el fallo del TSJCV por el que se rechaza el recurso de Compromís y se avala la ley votada a favor por PP y VOX. Durante las intervenciones incluso se escuchó hablar más de «nuestra lengua» que referirse a ella directamente como «valenciano». La intervención más llamativa fue la de CCOO.
Xelo Valls tomó la palabra para presentar, de nuevo, las medidas que exige su sindicato en este tema para dar por finalizada la huelga educativa, equiparando esta cuestión a temas de mayor calado como ratios, climatización, plantillas, vacantes, bajas médicas, refuerzos y sueldo.
La sindicalista expuso que su formación pide «recuperar en en Bachillerato el estudio de los autores de predominio lingüístico de nuestra lengua», una frase que no deja lugar a ningún tipo de imaginación y a la que le faltaba la traca final. CCOO exige a Educación que en los últimos cursos de la educación pública valenciana se estudie, sin tapujos, «a los autores de Cataluña y las Islas Baleares, del mismo modo que ocurre con los autores de predominio lingüístico del castellano fuera de España».
De nuevo la lengua utilizada para enmarcar la Comunidad Valenciana dentro de la zona de influencia del catalán, equiparando esta reclamación completamente política con cuestiones meramente educativas.