Motocicletas intervenidas por la guardia Civil
Caos en la A-7: detienen a un grupo de motoristas con menores tras destrozar un coche patrulla y herir a un guardia civil
Los agentes han detenido a seis personas por conducción temeraria en la provincia de Valencia, incluido a un joven de 12 años
Una exhibición de velocidad y descontrol en grupo ha desembocado en una contundente intervención en las carreteras valencianas. Agentes de la Guardia Civil han detenido a seis motoristas acusados de circular de manera temeraria en la autovía A-7, neutralizando así un grave riesgo para la seguridad del resto de usuarios de la vía, según ha informado el Instituto Armado a través de un comunicado.
La secuencia de los hechos comenzó este sábado en torno a las 18:00 horas. En ese momento, los servicios de emergencias del 112 empezaron a recibir numerosos avisos de ciudadanos alarmados. Los testigos alertaban de la presencia de un grupo compuesto por unas veinticinco motocicletas, en su gran mayoría sin matrícula, que avanzaban por la citada autovía a la altura del término municipal de Torrent.
Los integrantes de la comitiva se encontraban realizando maniobras ilegales como «caballitos» y reteniendo de forma deliberada el flujo normal de la circulación, con el consiguiente peligro de provocar siniestros viales.
Ante la gravedad del escenario, la Central Operativa del Subsector de Tráfico de Valencia (COTA) actuó de inmediato. En estrecha coordinación con el Centro de Gestión de Tráfico de Valencia, se estableció con urgencia un dispositivo para llevar a cabo el seguimiento de este numeroso grupo y proceder a su interceptación, movilizando para ello a distintas patrullas en servicio.
Embestida a las autoridades
Fue sobre las 18:20 horas cuando el dispositivo policial dio sus primeros frutos y logró alcanzar a la comitiva en la carretera CV-35, a la altura de la localidad de L'Eliana. Los agentes procedieron a ordenar la parada de los vehículos, pero los motoristas hicieron caso omiso a las indicaciones.
Lejos de detenerse, algunos de los integrantes del grupo llegaron a acometer violentamente contra los guardias civiles en su intento de fuga. Durante este ataque, se produjo el atropello de carácter leve a un teniente y se causaron graves daños a un vehículo oficial radiopatrulla, el cual quedó completamente inutilizado para continuar prestando servicio. Pese al caos generado en ese instante, los agentes lograron efectuar la detención de uno de los autores de la agresión.
Menores al volante
La dispersión del resto del grupo obligó a activar un nuevo dispositivo de búsqueda y localización, que contó con el apoyo de la Comandancia de Valencia mediante el envío de efectivos de la USECIC y distintas patrullas de la Compañía de Llíria. Finalmente, los fugitivos fueron detectados en el polígono industrial de este mismo municipio.
Los agentes sorprendieron a los sospechosos en torno a una furgoneta justo cuando trataban de cargar las motocicletas en su interior para ausentarse del lugar y eludir la acción policial. En ese preciso momento se procedió a la detención de cinco personas más, entre las cuales figuraba un menor de 16 años.
Al mismo tiempo, la operación arrojaba otro hallazgo alarmante. Una patrulla adscrita al Destacamento Valencia-A logró interceptar, en uno de los accesos de la CV-35 al citado polígono de Llíria, a un niño de tan solo 12 años. El menor formaba parte del grupo infractor y conducía una de las motocicletas, por lo que tuvo que ser puesto a disposición de sus padres.
Un extenso horizonte penal
La Unidad de Investigación de Siniestros Viales del Subsector de Valencia, con el apoyo del Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT), ha procedido a la instrucción de las correspondientes diligencias. Los hechos investigados constituyen un amplio catálogo de delitos que incluye la conducción temeraria, originar un grave riesgo para la circulación, conducir bajo la influencia de drogas, atentado contra agente de la autoridad, desobediencia grave y falsedad documental. Además, se les imputa la constitución de grupo criminal y se han formulado denuncias por numerosas infracciones a la normativa de seguridad vial.
El marco legal establece unas consecuencias sumamente severas para los implicados. El delito de conducción temeraria conlleva penas de prisión de seis meses a dos años, así como la privación del derecho a conducir entre uno y seis años. Por su parte, la creación de un grave riesgo vial y la conducción bajo los efectos de sustancias estupefacientes están castigadas con condenas de tres a seis meses de cárcel, multas económicas o trabajos en beneficio de la comunidad, sumando en el caso de las drogas la retirada del carné de uno a cuatro años.
Asimismo, el atentado a agente de la autoridad y la falsedad documental pueden suponer penas de prisión de seis meses a tres años, mientras que la desobediencia grave se castiga con hasta un año entre rejas. A todo ello se añade que, de probarse el delito de grupo criminal por organizarse para delinquir de forma conjunta, las condenas podrían agravarse con penas de prisión adicionales de tres meses a un año.
Hasta el momento, la Guardia Civil ha intervenido un total de ocho motocicletas, la furgoneta empleada en la tentativa de fuga y diversos dispositivos móviles. Todos estos elementos materiales serán puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de Guardia de Llíria. Mientras tanto, el GIAT del Sector de Tráfico de Valencia continúa con las investigaciones y no descarta proceder a nuevas detenciones durante los próximos días.